¿Tu rostro luce muy diferente y no sabes la razón? ¿Se ve mal y te gustaría remediarlo pero no sabes cómo? Aunque no lo creas, ciertos hábitos alimenticios son perjudiciales para nuestra salud y provocan que la piel de nuestro rostro se vea muy diferente.

A continuación te daremos una pequeña guía para que sepas cuáles son las posibles causas por las que tu cutis no se ve tan bien como quisieras.

1. Exceso de bebidas alcohólicas

El alcohol deshidrata la piel y la envejece. Cuanto más bebidas tomas, la apariencia de la piel empeora y aparecen líneas finas y arrugas. El alto contenido de azúcar que contienen las bebidas alcohólicas daña el colágeno, el cual es muy importante para mantener la piel elástica. Como resultado aparecen poros de gran tamaño y la piel alrededor de los ojos se torna flácida.

El espacio entre los ojos se asocia a la buena salud del hígado, por eso aquellas personas que abusan del alcohol suelen tener líneas profundas o enrojecimiento en la zona. Al beber alcohol se ralentiza una enzima que el cuerpo emplea para evitar la inflamación. Como el cuerpo es más propenso a esto, no es raro notar que quienes toman demasiado también tienen la nariz y las mejillas rojas como síntoma de inflamación.

2. Consumes demasiado gluten

El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, la avena, la cebada y el centeno. Cuando el cuerpo es intolerante a esta proteína se produce inflamación en el rostro. Además se afecta la pigmentación del cutis, pues se oscurece la zona de la barbilla principalmente.

También pueden aparecer ampollas con picazón. En este caso deberás consultar con tu médico y suspender de momento el consumo de este tipo de alimentos. Por fortuna actualmente existen una gran cantidad de comidas aptas para celiacos o personas con intolerancia al gluten.

Un remedio casero para la piel reseca

3. Eres intolerante a los lácteos

Los alimentos derivados de la leche contienen lactosa, una proteína que provoca daños en el sistema inmune al liberar sustancias químicas inflamatorias. Esto puede desencadenar en la aparición de bolsas debajo de los ojos, párpados hinchados y ojeras.

El exceso de lácteos puede producir mejillas pálidas y bolsas debajo de los ojos, además de bloquear los poros, lo que da como resultado una piel brillante y plagada de esos espantosos granos de acné.

4. Abusas del azúcar

Consumir demasiados alimentos azucarados provocan que las fibras del colágeno se vuelvan rígidas e inflexibles, lo que con el paso del tiempo provoca que la piel se afloje, pues pierde su elasticidad. Además como el azúcar incrementa los niveles de insulina, cambia el color de la piel tornándola amarillenta o sin color.

Si bien todos asociamos los granitos al consumo de chocolate o la piel grasa o extremadamente seca a la falta de hábitos de higiene y de exfoliación, es importante tener en cuenta estos puntos que te contamos aquí y consultar con un especialista en caso de que notes alguno de estos síntomas y tu piel no se vea tan bien como te gustaría.