Irán Castillo fue liberada tras el pago de un rescate, y el caso ha sido cerrado en la fase de primera instancia, con los sentenciados cumpliendo sus penas en centros federales.
Este ataque se produce en un contexto de escalada de conflictos cibernéticos entre Ucrania y Rusia, donde ambos países han intensificado sus acciones en el ámbito digital.