‘Acero en el Desierto’

“Desde niños, mi papá nos enseñó a trabajar todo tipo de materiales, nosotros construímos la casa donde vivimos, desde entonces nos enseñó madera, carpintería, herrería”

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La genialidad del artista Salvador Montenegro Chibli se ve plasmada en la exposición Acero en el Desierto que fue inaugurada la tarde del martes en el Museo Coahuila y Texas.
La transparencia de Montenegro se refleja en cada una de sus piezas, con las que ha construido un camino durante todos estos años que sólo puede ser transitado con los ojos del corazón, porque justo así es su obra, hecha desde el alma.

Visitando la exposición en familia.

Al entrar al patio central del Museo enseguida te sientes envuelto por esta dedicación: son piezas fundidas con acero y metal que cuentan historias.
Quizás ahí radica lo especial de esta exposición, en la honestidad de sus piezas. Un artista juega con su mente y su corazón, se sienta a dibujar lo que quiere plasmar, pero ese artista debe ser tan sincero y honesto que todo lo que ha vivido y lo que sus ojos han visto inevitablemente forman parte de su obra.

Recorriendo la exposición y charlando con Salvador, quien de manera muy amable y entusiasta, así como es él, describe a la perfección cada parte del recorrido, nos encontramos con que la mayoría de las piezas son caballos. ¿Por qué caballos?- le pregunté- Los caballos son parte fundamental de mi vida, yo crecí con caballos y aún hoy tengo una yegua. Los caballos me han permitido llegar muy lejos, hasta la pantalla grande como ranger de diferentes películas como Cristiada.
Si bien hasta ese momento había encontrado la conversación muy interesante, en esta parte me sorprendí aún más, ¡estaba frente a alguien famoso!
Don Salvador, cuénteme su historia, ¿cómo y cuándo empezó todo?

«Nunca estudié arte, de hecho yo soy Ingeniero Industrial egresado del Tecnológico de la Laguna. Sin embargo, desde niños, mi papá nos enseñó a trabajar todo tipo de materiales”.

Ni tarde ni pronto Salvador Montenegro me responde:
“Nunca estudié arte, de hecho yo soy Ingeniero Industrial egresado del Tecnológico de la Laguna. Sin embargo, desde niños, mi papá nos enseñó a trabajar todo tipo de materiales, nosotros construímos la casa donde vivimos, desde entonces nos enseñó madera, carpintería, herrería.

Tenía 6 años cuando ayudaba a mi papá a enderezar clavos. Mi papá siempre viajaba mucho, y nos llevaba con él, cruzábamos Monclova por el Pape que era la única carretera para ir a Norte, eso fue en los años 60’s. En aquel tiempo jamás me imaginé que volvería aquí a exponer obra mía. Pasan los años y al crecer me sigue gustando el hierro porque mi abuelo y mi papá tenían una calera y hacían herramientas.
Ellos no eran artesanos ni artistas, lo de ellos era por trabajo; pero yo creo que todo esto lo traigo en las venas y empezó a crecer con el tiempo. Cuando tenía 21 años me casé y puse un taller de madera. Empecé a construir muebles de madera con acabados de hierro, se hicieron tan famosos que llegaron hasta San Francisco y Los Ángeles, esto fue en los 90’s cuando exportaba. Hacía imitaciones de los ventanales antiguos y los ponía en mesas y arriba de las mesas con madera ponía el cristal. Empecé a crecer mucho con la forja.

Fue hace 25 años que empecé a hacer los primeros caballos, en ese entonces también me empecé a juntar con la comunidad artística.

Hace 35 años hice un monito pequeño, era un cantinflas, fue mi primer escultura, de varilla con su sombrerito. Después con madera construía con clavos y cristos. Fue hace 25 años que empecé a hacer los primeros caballos, en ese entonces también me empecé a juntar con la comunidad artística y fue cuando me di cuenta que era un artista plástico. A partir de ahí comenzó todo.”

Durante el evento estuvieron presentes diversas autoridades quienes destacaron el esfuerzo del artista para llegar a tener su propia exposición. Él mismo al momento de tener el micrófono confesó que este era el “mejor día de su vida” Después todos lo acompañaron en el corte del listón y en el primer recorrido por el patio.
Exposiciones como estas valen la pena ser visitadas, por la valiosa obra que el artista ha depositado en cada pieza. Estará en el museo hasta el 6 de agosto del presente año.