Adiós ‘pastor’, fallece Jorge Vergara

Jorge Vergara falleció esta tarde en Nueva York

Jorge Vergara ha partido de este mundo; sin embargo, el directivo se fue habiendo dejado un importante legado, incluidos varios títulos para Chivas. En los 17 años que Vergara Madrigal estuvo al frente del Rebaño, el equipo logró alzar dos títulos de Liga, dos de Copa, uno de Concacaf Liga de Campeones, una Supercopa MX.
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GUADALAJARA, Jalisco.- Jorge Vergara falleció esta tarde en Nueva York a causa de un paro cardiorrespiratorio.
Su hijo, actual dueño y presidente de  Chivas, Amaury Vergara, confirmó el deceso de su padre.
El año anterior, el fundador de Grupo Omnilife cedió el poder absoluto a Amaury.
“Mi papá partió rodeado de luz en compañía de nuestra familia. Lleno de amor y bendecido por el profundo cariño de muchos de ustedes que siempre le hicieron llegar”, mencionó a través de un comunicado.
Sus restos serán despedidos en Guadalajara.

Vergara pasó su último año de vida en la Gran Manzana, acompañado de su esposa, Rossana Lerdo de Tejada, para ser tratado de su padecimiento.
El extrovertido empresario tapatío adquirió a las Chivas en 2002, tras obtener las partes sociales de la Promotora Deportiva Guadalajara a Francisco Cárdenas, entonces presidente de la organización.
En la era Vergara, el Guadalajara logró dos títulos de Primera División, dos de Copa MX, una Supercopa MX y una Liga de la Concacaf.

Durante su periodo, las Chivas también consiguieron llegar a una Final de Copa Libertadores y a su primera participación en el Mundial de Clubes.
De igual forma, Vergara Madrigal concretó el proyecto de un nuevo estadio para el Rebaño, el actual Estadio Akron.
El pasado 10 de abril, cumplió un año de estar lejos del equipo, del cual cedió la presidencia a su hijo Amaury.

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La presencia de Jorge Vergara intimidaba a jugadores, empleados y personal cuando lo veían llegar al campo de entrenamiento de las Chivas.

Antes o después de un partido, sus palabras presionaban o estimulaban más que las de cualquier otro personaje del entorno rojiblanco. Así era el Guadalajara cuando aparecía el empresario, físicamente, en mensajes a través de los medios, entrevistas o desplegados. En sus pláticas con futbolistas, la influencia del dueño del club siempre tuvo efecto. Si algo tuvieron las Chivas desde noviembre de 2002 hasta abril del 2018 fue polémica.

Vergara no se tentaba el corazón para criticar, acusar y señalar, pero también para elogiar, defender o resaltar, según fuera el caso. Tampoco tenía empacho en confesar ante los medios lo que no le gustaba de su equipo, los planteamientos de los entrenadores o las fallas de los futbolistas.

Los regaños directos al grupo, tras alguna derrota o fracaso, siempre trascendieron, así como sus medidas para buscar una mentalidad ganadora.

Compró el proyecto de Johan Cruyff, probó técnicos de todo tipo, contrató jugadores caros y apoyó a los jóvenes, todo en busca de revolucionar al Rebaño.

Envió a varios jugadores a terapias en Colombia, implementó yoga en la preparación y organizó encierros en Jocotepec o Chapala con la idea de marcar una diferencia del resto, pero sobre todo, para generar una cultura del éxito.

También organizó dinámicas grupales y una conferencia con el escritor Deepak Chopra.