GANGNEUNG.

La selección de Alemania se medirá al Equipo de Deportistas de Rusia(OAR) en la final del torneo masculino de hockey sobre hielo de los Juegos Olímpicos de PyeongChang, al protagonizar la gran sorpresa y derrotar 4-3, en la segunda semifinal, a Canadá.

Con esta victoria sobre la a priori gran favorita del torneo, Alemania firmó el momento más importante de toda su historia olímpica en este deporte. Y, pase lo que pase en la final del domingo, de nuevo en el Gangneung Hockey Centre, mejorará su mejor resultado en unos Juegos: en los de Innsbruck’76 (Austria) había repetido en bronce logrado 44 años antes en los de Lake Placid (EU).

Alemania, que había sido tercera del grupo C y que sólo pasó a cuartos tras eliminar a Suiza, después de la prolongación (2-1), en el partido de repesca; sorprendió en esa ronda a Suecia, a la que echó del cuadro, de nuevo con un gol de oro, en el tiempo extra (4-3).

Pero después de saltar a la pata coja sobre el alambre durante casi todo el torneo, el equipo que dirige el joven Marco Sturm -de 39 años, exjugador de seis diferentes equipos de la NHL, la liga profesional norteamericana- dio un enorme golpe de autoridad, retrasando una vez más su billete de vuelta a Alemania, donde sus integrantes serán recibidos como auténticos héroes.

Horas antes, el Equipo de Deportistas de Rusia dio cuenta sin mayores problemas, de la República Checa.

Los checos sólo aguantaron el primer periodo antes de caer por 3-0, asimismo en Gangneung. Donde el miércoles los rusos habían masacrado a Noruega (6-1) en cuartos.

En poco más de un minuto -con goles en el 28 y en el 29- Nikita Gusev y Vladislav Gavrikov dejaron encarrilado el partido; y, prácticamente sobre la bocina, Ilya Kovalchuk logró el definitivo 3-0 que devolvió a la selección rusa, veinte años después, a una final olímpica de hockey sobre hielo.

La anterior había sido, precisamente, antes la República Checa, que la había derrotado en los Juegos de Nagano (Japón) por 1-0. Y esta vez disputarán una final inédita, ante el más que sorprendente equipo alemán.

La última victoria rusa en un torneo olímpico data de 1992, cuando, en la final de los Juegos de Albertville (Francia) ganaron a Canadá (3-1). En aquella ocasión, como el Equipo Unificado heredero de la entonces recién extinta Unión Soviética, que antes de su desaparición había ganado siete oros olímpicos en hockey sobre hielo.