La fotografía de la jugadora de hockey, Sarah Small, dio la vuelta al mundo y los usuarios de redes sociales la calificaron como “una conciliación del deporte con la maternidad”.

¿Por qué? en ella se ve a la deportista amamantando a su hija de apenas dos meses de nacida en los vestidores de su equipo, el Grovedale Vipers. Todo durante el descanso del juego del pasado fin de semana.


Pero para Sarah su acción no tuvo nada de genial, pues simplemente se trata de una madre dando se comer a su recién nacida en el momento que le es posible y debería considerarse algo común.

“Sentí que la leche me subía mientras estaba jugando y aproveché la media parte para bajar a alimentarla”, contó para CNN. Y agregó: “Se ha hecho sexual el pecho pero yo estoy feliz de poder hacer algo que me encanta mientras sigo satisfaciendo las necesidades de mi bebé”.