El viento frío corta sus manos, sus mejillas y las esperanzas de que venga Santa Claus.

Castaños, COAH.-El viento frío corta sus manos, sus mejillas y las esperanzas de que venga Santa Claus, Verónica de 5 años mira cómo su madre María del Rosario cocina en una vieja chimenea improvisada con pedazos de bloques y un triste comal, albergadas en una humilde vivienda hecha de lámina, madera y cartón, mientras que el aíre se cuela por los huecos. “Aquí no hay Navidad, lo que le pido a Dios para mis hijos es salud”, dice la madre mientras no deja de palotear.

Comienzan los estragos del frío para las familias humildes que habitan en sectores alejados de la cabecera municipal, esta es la historia de la familia Guerrero Barrientos conformada por la señora María del Refugio, su hijo mayor francisco Javier de 17 años de edad, Cristina de 9, Rosa Esmeralda de 7 y la pequeña Verónica de 5 años de edad.

Su vivienda ubicada en la calle Tlatelolco sin número de la colonia Emiliano Zapata, son las diez de la mañana, a lo lejos se observa humo de la chimenea de un pequeño hogar, lo que anuncia que hay gente adentro del lugar.

Una puerta construida de tarimas, es la entrada a la vivienda de la señora María del Refugio, “Dios la bendiga, pase a su casa” es como reciben a representantes de Periódico La Voz, mientras realiza el desayuno para sus dos hijos, Francisco de 17 años y la pequeña Verónica de cinco. Unas ricas tortillas de harina, huevito con chorizo y un café calientito, es lo que ese día desayunaron, mientras sus otras dos hijas Cristina y Rosa Esmeralda se encontraban tomando clases en la primaria Margarita Maza de Juárez.

Un día para la familia de María del Refugio es despertar a las seis de la mañana, preparar el lonche para sus hijas, alistarlas y partir rumbo a la escuela, que se ubica a un kilómetro de distancia de su hogar y sin importar las inclemencias del tiempo las pequeñas tienen que asistir a cumplir con sus estudios.

Lo que preocupa a la madre de familia, quien no cuenta con el apoyo de una pareja, es el mantener a sus hijos, por lo que trabaja limpiando casas en sectores de esta misma ciudad, asegura que son 130 pesos por dos días, a cambio le dan el alimento para sus hijos.

Aún cuando no completa con este recurso, los fines de semana recolecta botes de aluminio con lo que logra sacar más provecho para poder comprar aceite, papas, harina, manteca, café, azúcar, galletas y leche para sus hijos.

Hay una preocupación actualmente, pues sus hijas de siete y nueve años no cuentan con el uniforme de invierno escolar, el cual tiene un costo de 900 pesos, por lo que pide el apoyo de la ciudadanía para poder adquirirlos.

Tal vez ellos no lo sepan pero la Navidad es estar en unión familiar y esa es la más grande Navidad que el creador quiere, que las familias estén unidas en torno al calor familiar, y no a grandes viandas o comidas o despampanantes regalos, con salud y unión familiar así es como nace cada año el niño Dios en este humilde hogar.

AYUDA

– Sus hijas de siete y nueve años, no cuentan con el uniforme de invierno escolar, el cual tiene un costo de 900 pesos, por lo que pide el apoyo de la ciudadanía para poder adquirirlos.

Familia Guerrero Barrientos

– Señora María del Refugio, su hijo mayor Francisco Javier de 17 años de edad, Cristina de 9, Rosa Esmeralda de 7 y la pequeña Verónica de 5 años de edad.