Atienden infección de Irlanda

La menor perdió un ojo debido al cáncer y ahora sufre una fuerte infección que ayer finalmente fue atendida

Pedro Magaña, regidor independiente la llevó a clínica particular.

“Irlanda” es una pequeña de 11 años que desde muy pequeña perdió uno de sus ojos, usa una prótesis pero debido a una infección dejó de acudir a la escuela, maestros del plantel se preocuparon y buscaron la ayuda necesaria luego de que la familia es de bajos recursos, ayer la menor fue revisada en la clínica de ojos.
Todo empezó por un problema de cáncer en el ojo, luego de esta enfermedad lamentablemente no se pudo rescatar el ojo de la pequeña, su madre menciona que estuvo en tratamiento médico en Monterrey y México.
Le otorgaron una prótesis que le permitía hacer una vida como el resto de los niños de su edad, hasta el pasado mes de noviembre que su maestra en la escuela Monclova 400 en la colonia Praderas empezó a notar algo raro en el ojo.

La situación económica de la familia no es estable.

Era una infección muy fuerte, la pequeña supuraba pus de su ojo, se exhortó a la madre tener un mayor cuidado pero la situación emporó y a partir de enero la pequeña empezó a tener ausentismo en la primaria.
Personal de la escuela se alertó y cuestionaron a la mamá quien le dijo que traía infección y que no quería acudir a la escuela debido a que si se ponía la prótesis está le lastimaba mucho.
Cuando regresó la menor a la escuela fue sin prótesis y con parte de su cabello en el rostro, tapando parte de su cara por pena con sus compañeros.
“La pequeña tiene 7 hermanitos por lo que la situación es complicada, ella requiere de lubricante pero la mamá batalla para comprarlo”, comentó Cinthia Mena, maestra de educación especial.

Por ello se hizo la gestión con el regidor independiente Pedro Magaña quien llevó a la pequeña a la clínica particular “Clina de Ojos” donde la revisaron, al parecer la prótesis seguirá funcionado.
“Según la maestra ella esta cohibida, no interactúa con sus iguales, no habla tanto, si le está bajando el autoestima y relaciones con sus compañeros, pero conmigo tiene más apertura, tiene contacto físico, abrazos y más atenciones”, comentó la maestra de apoyo.
La menor está en un grupo que la apoya mucho, sus compañeros están en constantes actividades de integración y sensibilización por lo que la niña no ha padecido de bullying.

La pequeña había dejado de ir a la escuela por no poder ponerse su prótesis.