Bere: Un ángel en la volcadura

Fue la primera que llegó al lugar del accidente, auxilió a los heridos y hasta consoló a los deudos

Mencionó que fue un milagro el que ella pasara por ese lugar justo en el momento del accidente.
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El compromiso por ayudar a las demás personas y preservar la vida, plasmado en el Juramento Hipocrático y en su formación como médico, impulsó a la doctora Berenice Guerrero Carrillo a apoyar a quienes participaron en el accidente carretero del pasado lunes, siendo ella quien dio la primera atención a las víctimas.
Sobrevivientes de este lamentable accidente en el que perdieron la vida 7 personas, recuerdan a la doctora Berenice como un ángel que llegó en medio del caos para auxiliarlos, organizar las labores de rescate en el momento más crítico, lo que para muchos representó la diferencia entre la vida y la muerte.

La doctora, quien se desempeña como médico en el área de Urgencias del Hospital General del municipio de Cuatro Ciénegas, relató la experiencia de este accidente, la desgarradora escena al ver los cuerpos tendidos sobre el suelo y como en cumplimiento de su compromiso hipocrático ayudó a los sobrevivientes.
Mencionó que para ella fue un milagro el darse cuenta de lo que pasó ya que la visibilidad en la carretera era limitada a esas horas de la mañana, pero se percató del accidente cuando se dirigía de Torreón a Cuatro Ciénegas.

La doctora que era acompañada por su esposo y su hija de tres años, vio la situación que existía y decidió bajarse para ayudar a los heridos, sin tomar en cuenta que se encuentra en el sexto mes de embarazo, tomó su equipo médico, la lámpara que usa para revisar la garganta para iluminar el camino y bajó el barranco en donde se encontraba la pesada unidad.
Llegó y la primera imagen que vio fue la del camión volcado, con algunos cuerpos cubiertos con cobijas, algunos de ellos eran de niños, por lo que de inmediato se enfocó en revisar a los cuerpos más pequeños para ver en qué estado se encontraban, percatándose de que algunos se encontraban sin vida.

Siguen cuatro hospitalizados

Señaló que al ver tan trágica escena, lejos de impresionarse o asustarse se armó de valor para hacer su trabajo, algo que ve a diario al trabajar en el área de Urgencias, aunque jamás había presenciado un accidente de tal magnitud.

«Jamás dude en llegar a prestar ayuda a toda esa gente»
BERENICE GUERRERO CARRILLO
Doctora

Llegó con Manuela Díaz, quien se le desprendió el brazo para atenderla y preguntó si había gente con vida en el camión.
“Me dijeron que había gente en el camión así que desprendimos la escotilla de emergencia y me doy cuenta que había dos personas, (Marlene Carrera y un hombre que desconoció su nombre) y le dije a los dos policías que me ayudaran a sacarlos, porque yo no podía entrar al camión por mi embarazo, pero podía atenderlos afuera”.
Recordó que sacaron a los sobrevivientes en medio de algunos cuerpos que estaban prensados en el camión.

 

Durante más de una hora de revisar y tranquilizar a la gente, llegó la primera ambulancia de Protección Civil, y entonces inició la movilización de pacientes al hospital de Ciénegas, en donde Berenice realizó la selección de pacientes de acuerdo a su gravedad para que recibieran la atención de inmediato.
En su camioneta su esposo trasladó a algunos pacientes, mientras que ella se quedó en el lugar y posteriormente arribó al hospital en una de las ambulancias, mientras que en el hospital ya los esperaba un equipo de médicos para atender a los heridos.

 

Los pacientes recuerdan a la doctora Berenice como un ángel.

“Cuando llegué había mucho personal, médicos que no tenían guardias y acudieron, todo el personal de enfermería, mucha gente ayudó, la gente del DIF, de Cáritas, ya estaban ahí para apoyar con los menores que sus papás no se podían hacer cargo porque estaban imposibilitados por fracturas, fue algo aterrador lo que vivimos ese día”.
Mencionó que como médico es leal a su juramento, en el que los pacientes son sagrados y se otorga el apoyo a cualquiera que necesite de ellos.
Señaló que le llena de alegría ver que las personas que fueron internadas en los hospitales han sido dados de alta y que en su mayoría están fuera de peligro, sin embargo comenta que siempre se piensa que se pudo haber hecho más, que si hubiera llegado antes, tal vez se hubiera podido salvar a alguien más, pero se encuentra tranquila con lo que se hizo esa mañana, aunque hubiera sido feliz si nadie hubiera fallecido.