Los partidos políticos ya no sirven y la gente empieza a votar distinto. Así es como las figuras de los candidatos independientes y partidos pequeños, recobran más fuerza que nunca. ¿Por qué? Porque la gente ya no sabe por quién votar, y porque los problemas que resolvían estos partidos (derecha e izquierda) ya no existen.

En el siglo XX existía conflicto entre trabajadores y empleados. Otra vez, la izquierda y la derecha. El conflicto de este siglo esta entre los jóvenes y los viejos, generando una transformación total. Porque los viejos tuvieron empleos, tienen prestaciones y pensiones, por los que nadie ahorro nada y ¿de dónde salen las pensiones? pues de los impuestos, precisamente de los impuestos que pagan los jóvenes que no tienen empleo y no tienen prestaciones ni mucho menos pensiones.

Esto era debido a que antes teníamos un empleo al que acudíamos ocho horas diarias, con una semana de vacaciones y una jubilación al cumplir los 65 años, se nos informaba por el radio por la mañana y el periódico a medio día, sin dejar fuera a la TV por la noche, es decir, vivíamos en una nación al interior de la cual compartíamos intereses. Sin embargo, cambia la forma en como nos ganamos la vida. El rating de las televisoras en 1980 sumaba más del 50% del mercado, hoy en día no cubre ni el 20% del mismo. La gente ya no ve tele. Las impresiones como revistas y periódicos empiezan a bajar sus producciones. En 2004 se vendían 12,000 revistas al día, hoy no venden ni 4,000, en otras palabras, perdieron más del 60% de sus ventas. Y al desaparecer estas formas de información, cambia consigo la política.

Si ya no hay empleos como los de antes, la izquierda no tiene sentido, y si no hay izquierda no hay derecha porque ya no hay con quien pelearse. Entonces los partidos políticos de izquierda y derecha pierden poder y la gente empieza a votar por otros.

El problema de la actualidad es que nuestras leyes no están del todo hechas para incluir a las figuras de los candidatos independientes y la mayoría de los partidos políticos no tiene un padrón comparable al número de firmas que se le solicita a estos candidatos, cuando nos referimos a un gobierno nacional, los costos de los independientes parecen mucho mayores que sus ventajas.