CIUDAD DE MÉXICO

En el marco del Día Internacional de la Lucha contra los Trastornos Alimenticios, que se conmemora cada 30 de noviembre, México presenta una situación preocupante: cada año se documentan 20 mil casos nuevos de bulimia y anorexia entre adolescentes, lo que ha representado un aumento del 300 por ciento en los últimos 20 años.

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, el 25 por ciento de mujeres entre 15 y 18 años han dejado de comer por 12 horas por miedo a engordar, y uno de cada 10 alumnos varones de bachillerato optan por el ayuno como método contra la obesidad o el sobrepeso.

El Instituto Nacional de Psiquiatría mostró que 10 por ciento de los jóvenes con anorexia y 17 por ciento con bulimia tuvieron intento de suicidio, mientras que únicamente 25 por ciento recibió tratamiento especializado.

Muestras representativas alertan la existencia de jóvenes, entre 14 y 24 años de edad, con ese tipo de padecimientos, en 1.1 por ciento de varones y 5 por ciento de mujeres en el estado de Morelos, y el 3.4 por ciento de varones y 9.6 por ciento de mujeres en la Ciudad de México, por mencionar un par de entidades.

Para atender estos padecimientos vinculados a los trastornos alimenticios, integrantes de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables de la Asamblea Legislativa de la capital, urgieron a incorporar estas afecciones al Catálogo Universal de Servicios de Salud del Seguro Popular, para su prevención, detección temprana y atención integral.

Así lo destacó la diputada local Elizabeth Mateos Hernández, quien también propuso regular e imponer sanciones legales para quienes contraten o utilicen personas con ese tipo de padecimientos, especialmente en agencias de modelaje, en eventos de moda y en el mundo del espectáculo.

Precisó que para combatir estos padecimientos se requiere de partidas presupuestales federales y estatales para implementar mecanismos de atención, así como la integración de especialistas en los servicios de salud para aplicar conocimientos y experiencias del mundo.

Mateos Hernández refirió que la anorexia se caracteriza por una restricción voluntaria de alimentos por un miedo intenso a engordar o un fuerte deseo de bajar de peso, en tanto que la bulimia provoca una conducta de comer en exceso o de forma compulsiva, asociado con un intento de eliminar los alimentos; ambas pueden resultar mortales sin el tratamiento adecuado.

Mencionó que hay casos documentados de figuras del espectáculo cuya muerte se vinculó a la enfermedad, como la actriz Karla Álvarez, de 41 años de edad, cuyo deceso fue confirmado por la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.

En el mundo se conocen casos de modelos que fallecieron a temprana edad, como la británica Bethaney Wallace de 19 años; las uruguayas Lusiel y Eliana Ramos, a los 22 y 18, respectivamente; la brasileña Aana Carolina Restón, de 22, y la francesa Isabelle Caro, de 28. También, la bailarina alemana Heidi Guenther y la gimnasta estadounidense Christina “Christy” Renee Henrich, ambas de 22 años.

La diputada Mateos Hernández consideró que se debe voltear a otros parlamentos para conocer la forma en que combaten el padecimiento.

En Francia, por ejemplo, las modelos que aspiren trabajar deben contar con un certificado médico que acredite su índice de masa corporal. Los responsables de las agencias que trasgredan la ley pueden ser condenados hasta seis meses de prisión y multas de hasta 75 mil euros.

En Israel, la Ley “Photoshop” de 2012 prohíbe la publicidad y contratar a modelos demasiado delgadas, además de utilizar el programa de diseño para retocar y cambiar esos detalles.