Celebración y armada

Como buen anfitrión, Rusia dispuso todo en su casa para una celebración que se antoja larga, que dure por lo menos un año, hasta que en 2018 clausure su Mundial. La “Madre Patria” inició incluso en solitario su fiesta, vodka de más o de menos, pero el festejo está en marcha.

Rusia venció este sábado por 2-0 a Nueva Zelanda en lo que fue el partido inaugural de la Copa FIFA Confederaciones 2017, el preámbulo perfecto, la cuenta regresiva más importante de cara al Mundial el próximo año: la armada europea no defraudó y embriagó de felicidad a su afición en el Estadio de San Petersburgo. Así como Marcelo inauguraba la anterior Copa del Mundo en Brasil con autogol, la Confederaciones tuvo un inicio similar: un gol en propia puerta de Michael Boxall desató la primera celebración de esta justa, un primer gol anotado por un país y celebrado por otro a los 31’.