Sin emplearse a fondo, el cuadro de Antonio Conte se coloca como líder del Grupo C tras el empate de 0-0 entre la Roma y el Atlético

LONDRES.- Chelsea selló su ansiado regreso a la Liga de Campeones con una sonora goleada sobre el modesto Qarabag azerí (6-0), el rival más endeble del grupo C y un caramelo en las manos del vigente campeón de la Premier League.
Dos goles en la primera parte, obra de Pedro y Zappacosta, y cuatro en la segunda, de Azpilicueta, Bakayoko, Batshuayi y Medvedev en propia puerta, lograron el ‘set’ para los ‘Blues’ y liquidaron al conjunto azerí.
Poco, muy poco, aguantó la resistencia de Qarabag, ya que, después de dos tímidos acercamientos de Alonso, encajó su primer gol a los cinco minutos: saque de esquina en corto y Willian abrió el balón a la frontal, donde Pedro le pegó de primeras y bate a Sehic para poner por delante a los de casa.
Con el partido encarrilado y los azerbaiyanos a remolque, el Chelsea jugó a placer y dobló su ventaja a la media hora, cuando Zappacosta, con una pizca de suerte y tras una excelsa jugada personal, introdujo el balón en el fondo de las mallas tras un centro-chut desde la derecha.
Si la primera mitad fue de dominio inglés, la segunda no lo fue menos, con cuatro goles en 27 minutos. Azpilicueta, el hombre para todo de los ‘Blues’, se estrenó esta campaña en Champions al rematar de cabeza, solo y sin marca en el área pequeña, un centro ‘tres dedos’ de su compatriota Fàbregas.
Avisó Willian poco después con un disparo que se estrelló en el larguero, pero los ingleses festejaron el cuarto y el quinto apenas unos minutos más tarde. En el 71, Bakayoko celebró su primer tanto con su nuevo equipo al remachar un rechazo en el área pequeña, y con un cuarto de hora por delante Batshuayi se unió a la fiesta y subió el 5-0 merced a un disparo seco desde la frontal que se ‘comió’ el portero.
Con el público local totalmente entregado y un Qarabag que, pese al resultado, no bajaba del todo los brazos, Batshuayi, con la inestimable ayuda de Medvedev -la UEFA le dio el gol a él en propia puerta-, completaron la goleada tras un barullo en el área pequeña.