CIUDAD DE MÉXICO.- El 2017 fue un año de reconciliación y repunte para el boxeo mundial. Gracias a la calidad de sus combates, esta disciplina se posicionó una vez más en las preferencias del público y que por consecuencia representa un serio compromiso para encarar los retos de este nuevo año, como lo confirmó Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Cerramos el año con un total de 13 campeones invictos que acumularon un total de 593 triunfos contra 7 derrotas, eso habla de la grandeza de los campeones que tenemos y ahora se vienen grandes desafíos y los tomamos con la mejor determinación” declaró en mandamás del CMB.

Funciones de alto impacto como las que encabezaron el campeón mundial mediano, Gennady Golovkin y Saúl Canelo Álvarez en septiembre, en Las Vegas, Nevada; la Superfly que estelarizó la revancha entre el actual monarca del orbe, el tailandés Srisake Sor Rungvisai y el nicaragüense Román Chocolatito González en California, entre otras, sentaron un precedente digno de reconocer.

Sin embargo, más allá de los reconocimientos y los logros conseguidos el año pasado, aún existen asignaturas pendientes que a pesar de los esfuerzos no se han podido erradicar.

Uno que me preocupa mucho y estamos poniendo especial atención es el tema de las peleas y los combates disparejos, es un problema que sigue creciendo y seguimos sin entender que cuando hay un combate disparejo es cuando las lesiones se generan” apuntó Sulaimán.

Agregó que esta cuestión no deja exento a nadie que tenga que ver con el mundo del pugilismo, debido a que de una u otra forma muchos resultan cómplices de esta problemática que ha llegado a cobrar vidas.