Combina sus cubrebocas

“Sonia la única” se protege la boca y la nariz con su propia indumentaria

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“Me dicen espérate aquí un ratito a que se te baje lo caliente, a lo que yo respondo el caliente serás tú, hay nos vimos” así toma la situación en medio de la pandemia “Sonia, la única”, con humor y una agradable sonrisa que se oculta bajo un cubrebocas vanguardista y hecho por sus propias manos.

Hay quienes usan cubrebocas de futbol, hay los que le van al chivas o al américa, los que usan floreados, o de “emojis” los que se escudan con el de Acereros, pero en cambio, hay un personaje icónico que desde los años 70 ha dejado huella en las calles de Monclova, Manuel Morales Zúñiga o como muchos la conocen “Sonia” quien ha confeccionado cada uno de sus cubrebocas de acuerdo a su vestimenta.

“Les comento que toda mi vestimenta es de mi ingenio, los vestidos los abro para que se vea la pierna, y con lo que me queda hago mis cubrebocas, uso uno distinto para cada vestido” dijo.

En medio de esta contingencia sanitaria que ha traído a muchas carencias, trastesas, en la que parece que nada volverá a ser igual, mientras que las autoridades dan esperanza hasta el próximo año, Sonia ha dado palabras de aliento a toda la ciudadanía, y con cariño a sus seguidores y fans.

“Esto en algún momento se va a acabar, hay que tener fe, hay que buscar la manera de sacar un dinerito extra, yo vendo muebles de madera y maceteros, que no les de pena trabajar honradamente, vida solo una y de ti depende como la terminas” comentó.

La doble voz de la cantante  Lucha Villa consideró que el servicio de compañía ya no es rentable pues antes por platicar le pagaban hasta 500 pesos, hoy solo quieren pagar 150 pesos por golpearlas si no haces lo que ellos dicen, “ante todo soy mujer y las mujeres no se nos golpea, hay que estar muy mal de la cabeza permitir que una bestia te toque, diciembre me gustó para que te largues”.

Los hombres ya no son quienes alimentan su ego pues ha disfrutado de compañías y caricias de buenos hombres, con dinero, y que le han propuesto matrimonio aun a sus 63 años de edad, sus hobbies son disfrutar de su libertad y brillar bajo el sol como una hermosa estrella de mar que resplandece en medio de la arena cuando las olas se alejan.

El extravagante ícono monclovense comentó que los trabajos que hace de carpintería los pueden conseguir en su domicilio en calle Harold R. Pape número 3715 de la colonia José de las Fuentes.