Boleros, lavacoches, indigentes y jóvenes drogadictos que viven en soledad y abandono, recibieron después de muchos años, un gesto de ayuda, gracias a una posada que les organizó la Asociación Misión General Evangélica Bethesda.

En el evento recibieron alimentos bendecidos, además de un obsequio, lo cual dejó una gran sonrisa.

La Asociación Misión General Evangélica Bethesda apoya a este sector de la población con el objetivo de compartir el pan con los más vulnerables, sin condiciones y procurando su rescate.

Desde hace seis meses, día con día, más de 80 personas en situaciones difíciles acuden a obtener un alimento, un cariño, pero también la palabra de Dios, la cual ha salvado la vida de algunos.

Reynaldo Torres Castro, un joven que por fortuna logró salir de las adversidades de la vida atraídas por malas decisiones, fundó esta organización, destinada a ayudar a gente necesitada de amor.

Tras sufrir alejamientos de sus allegados por sus malos actos, pésima economía y caer en vicios, un día, hace tres años decidió escuchar la palabra de Dios y esto con el paso de los meses le convirtió en un hombre de bien, que ahora ayuda a los que también se encuentran en la problemática que él estuvo.

“El objetivo del proyecto es llegar a todos los necesitados, a la gente de bajos recursos, a la gente más vulnerable, los que no pueden tener dos o tres alimentos al día, lo principal es hablarles de la palabra de Dios”.

Hombres y mujeres que arriban al comedor de Bethesda, han recaído en intentos de suicidio al no tener otra salida en sus vidas, pues al unirse los problemas y la soledad el tomar la salida fácil es su única opción.

“Un señor llegó aquí con intentos de suicidio, se le dio una plática, se le habló de la biblia, se les guía para canalizarlos a una Iglesia, les damos de comer, alimento espiritual, se les da consejos”, explicó.

“Nos ha llegado gente con pies con gangrena, con heridas, con enfermedad, lo más vulnerable es lo que nosotros recibimos, muchos de ellos fueron abusados en su infancia, psicológicamente, sexualmente, verbalmente, tuvieron una mala experiencia, otros fueron abandonados” comenta Reynaldo.

El hacer una posada nació luego de que platicando a diario con ellos, todos manifestaron que nunca han festejado el nacimiento de Dios y menos han recibido un regalo.

Y es que con las acciones dentro de la Asociación Civil se busca integrar a las familias, para que a tiempo se reconstruyan los valores y así el amor y el apoyo entre humanos fluya dejando grandes frutos.

“Mi vida anterior fue poco difícil, tuve una etapa de altas y bajas, mala economía, a veces la familia estaba desintegrada, entonces aquí nos apegamos a los principios bíblicos, al integrarnos como familia, Dios nos empezó a bendecir con trabajo, de ahí tomamos el principio bíblico que dice “da gracias a lo que de gracia recibiste”.

“Han llegado aquí, y han tomado un respeto por el lugar, se lo adjudicamos a la palabra del Señor, porque les hablamos de los principios bíblicos, se hace una oración, decimos no le pidan al hombre porque el hombre es miserable, por la naturaleza pecaminosa somos malos, entonces piden y piden y hasta mugrosos les dicen, les enseñamos a que salgan a trabajar con fe y Dios va a bendecir sus vidas” agregó Reynaldo.

Aclaró que los problemas que hay en la población se ocasionan debido a que Dios no existe en los corazones de muchos, no hay un temor y la mayoría decide tomar malas decisiones que llevan a vidas tormentosas o incluso a fatales desenlaces.

“Aquí llegan a decirnos, hermano Dios me bendijo, vino una persona a bolearse los zapatos y me dio 200 pesos y empieza la fe, empiezan a creer en algo cuando no creían en nada, eso es lo bonito de servir”.

La biblia es un manual de todo sobre conductas, lo que se debe de hacer y lo que no, comentó, y aconseja a la sociedad que de una forma u otra busquen a Dios; “en mi caso personal cuando Dios no estaba en mi vida cometí errores que lógicamente traen consecuencias”.

Los lavacoches, indigentes y ancianitos que acuden constantemente al comedor, tras escuchar una oración de un pastor, pidieron también a Dios que bendiga a los integrantes de la Asociación, pues sin ellos, en ocasiones no tendrían ni un solo alimento en el día.

Agradecieron también los presentes que se dieron, entre ellos cobertores, chamarras, artículos de higiene personal, que se entregaron al final de la convivencia en grupo.

“Me decía un amigo en un tiempo, que nos regalaban aunque sea una piedra pintada, hay gente que no recibe ni eso, me daba mucha tristeza recordar esas cosas, me da gusto que se lleven desde un shampoo, una chamarra, un cobertor, además de la convivencia”, argumentó Torres Castro.

“Lo que busqué fue a pegarme al amor de Dios, al amor de mi mujer, a unirme con mi familia, el cambio se empieza a reflejar con el tiempo”.

La Asociación Civil Bethesda es el inicio de un plan piloto que piensa expandirse por toda la región, con el que se crearán beneficios de gran magnitud, se verá la manera de llevar a grandes dimensiones un alimento a los más necesitados, acompañado de la palabra de Dios.

“Si esto es para 80 personas, se piensa atender a 300 personas en Monclova, además expandirse en Castaños, Frontera, San Buenaventura, Nadadores, Sacramento La Madrid y Cuatro Ciénegas, en la región Centro del Estado se planea llevar la palabra a toda la gente vulnerable de la sociedad, que se concentran en las zonas céntricas a pedir dinero”.

“Ha sido una experiencia muy bonita, impactante, porque tiempo atrás tuvimos problemas y nadie se imagina que después de eso, tendremos recursos para alimentar a 80 personas, Dios es bueno y nos va a ayudar porque es lo que él quiere, que escuchen su palabra, que la gente cambie” comentó Selene Fierros Montalvo, miembro de la Asociación.

Personas vulnerables en situación de calle, son atendidas diariamente en la Asociación Bethesda donde ayer se celebró una posada en honor a ellos