Al momento de la detención, los tres peligrosos secuestradores fueron sorprendidos en posesión de armas de grueso calibre y droga.

Por el delito de secuestro agravado ocurrido en San Buena, tres personas, entre ellos una mujer, fueron condenadas a 70 años de prisión, lo que representa la segunda sentencia más grande que se dicta en la región Centro por este delito.
Se trata de David Azahel Sánchez Garza, Eva Alvarado Olivares y Cristian Ulises Moreno Domínguez, acusados del secuestro de tres personas ocurrido el primero de agosto del 2016.

Según el expediente 248/ 2016, aproximadamente 19:30 horas los acusados arribaron al domicilio de su víctima ubicado en la carretera San Blas.
Empuñando armas de grueso calibre irrumpieron de manera violenta en la vivienda, donde lograron someter a tres personas a las que subieron a una camioneta y se los llevaron a una casa de seguridad.

Posteriormente se comunicaron vía telefónica con los familiares a quienes les pidieron un millón de pesos para no asesinarlos.
Después de tensas negociaciones y de cobrar el millonario rescate, los secuestradores cumplieron su palabra y dejaron en libertad a las tres víctimas que pudieron regresar a sus domicilios sanos y salvos. Los afectados no se quedaron con los brazos cruzados y decidieron interponer la denuncia en la Agencia del Ministerio Público al contar con sospechas sobre la identidad de sus captores.

Elementos de la Fiscalía General del Estado realizaron las investigaciones reuniendo pruebas que permitieron ubicar a los secuestradores a quienes en un principio se les asociaba con el secuestro del suegro del ex delegado de la Procuraduría de Justicia Raúl Rigoberto Rodríguez Ríos, ocurrido en octubre del 2015.
Dentro de las pruebas que existen contra los acusados se encuentran las armas que utilizaron para cometer el ilícito, así como la declaración de familiares y las propias víctimas que los identificaron plenamente.
Durante las audiencias, la Fiscalía General de Justicia logró demostrar la responsabilidad de los imputados que fueron sentenciados a 70 años de prisión por el delito de secuestro agravado.