En días pasados, me invitaron a dar una plática en la Primera Feria de Emprendedores, organizada por los estudiantes de la carrera de Mercadotecnia y Comercio Internacional de la UANE, campus Monclova; en su invitación me solicitaban hablar de los principales puntos que se deben tomar en cuenta para iniciar un negocio, plática que sería dirigida a una audiencia, en su mayoría estudiantes.

Personalmente, cuando me invitan a impartir una plática a jóvenes universitarios, lo considero de gran responsabilidad; ya que son individuos que muy pronto ingresarán a su etapa de vida productiva, por lo que la guía y orientación que demos los adultos, en lo personal y como responsables de instituciones, son fundamentales en las decisiones de vida que ellos están a punto de tomar. Con beneplácito escuché las palabras del nuevo director de la UANE, Jesús González Alanís, en la inauguración de la feria, refiriéndose al emprendimiento como una filosofía de vida y trabajo, una actitud de hacer que las cosas pasen y no solo como un tema teórico dentro del plan de estudios.

En Monclova y la región, se están graduando aproximadamente 1,200 jóvenes cada año de las distintas universidades, es una realidad ineludible, que no hay suficientes empleos profesionales para esta nueva generación de profesionistas. De igual manera, de acuerdo al censo demográfico del año 2010, en la región, alrededor de 5,500 jóvenes cumplen su mayoría de edad cada año, por lo que se tendrían que instalar o crear en la región empresas equivalentes al tamaño de Takata Frontera, solo para emplear a los nuevos integrantes de la fuerza laboral de la región.

Por otro lado, en los últimos dos años, la cantidad de trabajadores asegurados en la subdelegación del IMSS Monclova, ha disminuido 1,712 trabajadores (94,333 inicio 2015, 92,621 finales 2016); si a este hecho le sumamos los 11,000 jóvenes que cumplieron su mayoría de edad en ese mismo período, nos damos cuenta que en los últimos dos años se ha generado un déficit de 13 mil empleos; lo que equivale a llenar el Estadio Monclova, con personas en edad y capacidad para trabajar sin empleo formal.

Esta región tiene un bono demográfico, que se tendría que aprovechar para crear un mayor desarrollo, hay muchos jóvenes en edad de trabajar y con ganas de hacerlo, desgraciadamente los modelos de educación de Universidades y Escuelas Técnicas los siguen educando para el empleo, un modo de vida que ya está quedando obsoleto. De igual manera, el contexto social y familiar, empuja a los jóvenes hacia la informalidad e ilegalidad; frases como “el que no transa no avanza” o “primero mis dientes, después mis parientes”, ilustran la idiosincrasia de una sociedad que muchas veces, prioriza el interés propio sobre el interés común aún por encima de la ley.

Por otro lado, tenemos un gobierno burocrático, más enfocado en los trámites y documentaciones que en lograr un resultado efectivo, el cual no ha tomado el tema con la seriedad que corresponde, ni se han asignado los recursos necesarios para atender esta necesidad social, que de no atenderse va a generar problemas sociales de diversa índole en el mediano plazo.

TENEMOS QUE AYUDAR A NUESTROS JÓVENES A EMPRENDER; las universidades, deben de dejar de educar solo para ser empleado y empezar a enseñarles cómo emprender en su campo de estudios; el gobierno debe provocar el emprendimiento local, como un motor de desarrollo económico y social de la región; las cámaras ayudar y mostrar los caminos para emprender dentro de sus ramas; las incubadoras y aceleradoras proporcionan el espacio y acompañamiento que los jóvenes requieren para emprender; la Iniciativa Privada debe promover la incorporación de emprendedores locales para cubrir aquellos productos o servicios que actualmente se compran a empresas foráneas; los empresarios locales son los actores más indicados para dar la mentoría y coaching que nuestra juventud requiere; las instituciones financieras aportando el capital con tasas y condiciones adecuadas para la juventud; los medios de comunicación informar, alimentar y vincular a todos los actores.

En resumen, construir un ecosistema emprendedor eficiente, que provoque el emprendimiento desde todas las trincheras y que ayude a aprovechar el talento y capacidades de la juventud de la región que están desaprovechadas. Los invito a conocer la iniciativa Reto Zapopan (http://www.retozapopan.com/) y la ventanilla única del Ayuntamiento de Madrid (http://www.madridemprende.es/es/emprendedores); muestras claras de lo que un Gobierno, en colaboración con otros actores sociales, pueden hacer para provocar (no solo promover), el emprendimiento.

Si pudiéramos lograr, que al menos el 20% de los jóvenes que se gradúan emprendan su micronegocio, sería de gran beneficio económico y social para la región. Es en esta edad, cuando los grandes genios modernos han incubado los grandes emprendimientos que han revolucionado la sociedad actual. Los jóvenes son aventurados y arriesgados por naturaleza, creen que hay cosas que pudieran ser diferentes, se arriesgan, pueden vivir con pocos recursos y tienen la capacidad de recuperarse pronto de sus errores.

Nosotros, desde Workspot Mx (www.workspot.mx), apoyamos el ecosistema emprendedor en la región a través de eventos de entrenamiento para emprendedores; cada mes organizamos Noches de Networking, donde convocamos a los emprendedores y empresarios de la región a interactuar y compartir conocimientos y experiencias; anualmente patrocinamos el Premio Workspot al Emprendimiento Estudiantil, iniciativa en coordinación con Universidades, cuyo objetivo es motivar y capacitar a los estudiantes emprendedores para llevar a la realidad sus proyectos.

Los invito a colaborar en la construcción de este ecosistema emprendedor, cada quien desde su trinchera y sin condiciones.