Corta la luz a la casa de su madre

A toda costa quiere que esta abandone los cuartos donde vive

Castaños.- Aún y cuando Beatriz Rodríguez Alvarado tiene un amparo para evitar que su propia hija Claudia Patricia Sifuentes la eche a la calle, ahora paga las consecuencias de haber dicho a su hija que la casa donde aún habita le sería cedida pero hasta su muerte, porque en el afán de ya correrla desde hace nueve días la dejó sin energía eléctrica.

La propia afectada, postrada en su cama al interior de los dos cuartos que son los que habita en la casa donde su hija y su yerno también viven pero en la parte alta y que se ubica en la calle 10 de Mayo 130 de la colonia Carranza, Beatriz Rodríguez denunció públicamente el abuso de su hija y la complicidad de las autoridades.

Expuso, que de forma inhumana su propia hija pretende correrla de la casa que ha habitado durante los últimos 45 años de su vida, todo porque en su momento le cedieron derechos mediante una venta para adquirir el beneficio de un crédito de Infonavit, pero aclaró que en su momento acordaron que Patricia sería la dueña de la casa pero hasta que ella dejara de existir.

Sin embargo, su hija ha realizado todo tipo de artimañas con la intención de desalojarla, incluso usando a las autoridades a su favor, ya que la relación de su esposo con varios elementos es sólida tanto con preventivos como con agentes ministeriales.

Roberta Castillo, líder de la colonia, dijo que los vecinos de la Carranza están sumamente molestos ante el actuar de la mala hija y de la cerrazón de otro de los hijos de la afectada de nombre Juan Nazario Sifuentes, quien a pesar de que trabaja dando orientación familiar en el hospital Amparo Pape de Monclova, no es capaz de apoyar a su propia madre.

Explicó, que la señora Beatriz tiene un amparo para evitar que la saquen de su casa y por ello expuso que los vecinos están dispuestos a defenderla, porque consideran como un verdadero abuso las acciones que Patricia realiza contra su propia madre al cortarle ahora la luz con la finalidad de ya quedarse con la casa, aún y cuando la mujer actualmente no puede valerse por sí misma.