Culpa Mel Siller a domésticas de envenenarla

Cuando la realidad supera la ficción, trascienden casos como el que vive la cantante monclovense Melissa Siller, víctima de un tumor en la cabeza tras ser envenenada por sus empleadas domésticas.
Como si se tratara de una novela protagonizada por las más crueles villanas, aparece un grupo de mujeres que trabajaban para la también presidenta de Fundación Vida.
Una de sus “fieles” empleadas, que también era también su asistente personal, le robó dinero de sus empresas y de la fundación que preside. Para ocultar el delito planearon un crimen.
La talentosa artista publicó la terrible experiencia a través de un video en redes sociales, donde relata cómo fue defraudada y exhorta a la población a protegerse.

Aunque omite nombres, asegura que se trata de mujeres que trabajaron en su casa desde que era muy pequeña. Ellas tenían conocimiento de su alergia al cloro.
De acuerdo a los médicos que la atienden en San Antonio Texas, Melissa ingirió por meses cloro (en pequeñas cantidades) en alimentos y agua que le causaron graves afectaciones en el esófago, pulmones, riñones y corazón.
En este momento recibe tratamiento por el tumor que padece, los especialistas están sorprendidos porque aún sigue con vida. La ingesta del químico le causó graves estragos de salud.

EXTORSIÓN Y AMENAZAS
DE MUERTE
Melissa denunció que las mujeres robaron también en su residencia mientras era atendida por la enfermedad que padece y ahora también la están extorsionando.
Las empleadas domésticas además de amenazarla de muerte están tratando de extorsionarla con información confidencial de la familia y negocios.

EXIGEN JUSTICIA
Al trascender la denuncia a través de las redes, familiares y la opinión pública exigen justicia y alertan a la población a extremar precauciones.
“Me vieron muy mal de salud y se aprovecharon de eso”, recalca y destaca que si trataron de envenenarla fue para evitar que se descubriera el robo.

EXTORSIÓN Y AMENAZAS DE MUERTE

Melissa denunció que las mujeres robaron también en su residencia mientras era atendida por la enfermedad que padece y ahora también la están extorsionando.