Cumple su sueño

Blanca cuenta con una familia cien por ciento futbolera.
PUBLICIDAD

Cuando era niña jugaba futbol a escondidas con sus amigos porque sus padres consideraban que este deporte era de hombres. Actualmente, Blanca cumplió su sueño de practicarlo y es medio campista del equipo Juventus.

Blanca Lizeth Pérez Roque, tiene 34 años de edad, es originaria de la colonia Occidental y su esposo es Carlos Alvarado, con quien procreó a Ángel, Cristian y Apolo.

En el 2011, paseaba con su familia en el Parque Xochipilli, vio jugar al equipo de mamás de Teksid, se informó a través de un sobrino que trabajaba en dicha empresa y consiguió registrarse bajo la instrucción de Raúl y Julio Macías.

“Para mi jugar futbol es un sueño de niña, antes tenía que pedir permiso a mis padres y ahora cuento con el apoyo de mi familia. Mi esposo jugaba futbol, luego yo y después mi hija. El futbol une más a las familias”, indicó.

Su primera posición fue defensa, luego paso a la media y se ganó un lugar en el equipo. Su primer partido fue en la categoría libre de la Liga del Oriente. Su rival fue Acereras, del cual tuvo un buen aprendizaje y venció el miedo de estar en la cancha.

Su hija mayor, Ángel Lizeth, comenzó a verla jugar y ella decidió hacerlo en las categorías infantiles, fue entonces que Blanca pudo jugar en la categoría mamás.

“Una de mis primeras anécdotas, fue mi primer gol y autogol precisamente en mamás. En esa ocasión jugamos contra Jaguares, el gol fue un disparo de media vuelta, agarré el balón como venía y fue un golazo. Y el autogol fue cuando intenté rechazar de cabeza”, compartió.

Por tres años estuvo con Teksid, su máximo logro fue llegar a semifinales y luego pasó a Panteras para jugar tanto la categoría de mamás como la libre, esta última le servía como entrenamiento para la primera.

En este equipo, el enfoque fue competitivo y su nivel de juego aumentó a lado de sus compañeras Nely Medina, Ariana Hernández, Itzamar Sánchez, entre muchas más.

Los campeonatos no se hicieron esperar. En la Liga Municipal consiguió 2 tras vencer a Diablas y Vetadas; en el Oriente tres más y en la Eliseo Mendoza uno, así como en la Borja de Ciudad Frontera.

En el 2017, comenzó a jugar con Lobas de la Hidalgo de Guadalupe Torres, donde aportó con su experiencia durante dos temporadas en la Liga Municipal, jugó como central y disfrutó al máximo cada partido.

Un día se enteró que estaba embarazada, de quien ahora es su hijo Apolo, y decidió dedicarse a la maternidad y durante dos años y medio estuvo fuera de las canchas.

“Me gusta mucho el futbol, me permite ejercitarme y salir de la rutina. Sin saber que estaba embarazada jugué varios partidos, yo me sentía bien. Cuando me entero, me sorprendió porque yo jugaba sin ningún problema y lo disfruté”, expresó.

Su regreso fue con Divas, integrado por sus excompañeras de Teksid, jugó un año en el Torneo Gioca y el equipo no pudo continuar por situaciones externas. Fue entonces que se fundó Juventus, donde actualmente participa y todas sus compañeras se convirtieron en su familia.

Por último, exhortó a las nuevas generaciones, en particular a las mujeres, a perseguir sus sueños, romper las barreras y estereotipos de género.