Los Pittsburg Steelers están teniendo un gran año. Se dirigen a playoff como uno de los mejores equipos de la Conferencia Americana. Van 10-2 y tienen una racha de 7 ganados. Le están pelando la ventaja de casa a los New England Patriots. Sin duda Pittsburg es un equipo para tomarse en cuenta.

El coach Mike Tomlin ha hecho un gran trabajo. Tal vez una de sus mayores virtudes es el manejo de vestidor, y no la ha tenido fácil. Fue una noticia con amplio seguimiento el drama contractual del corredor Le’Veon Bell en la pretemporada. Hoy el número 26 es el mejor corredor de la liga. El conflicto por una publicación en redes sociales entre los receptores Martavis Bryant y Juju Smith-Schuster no pasó a más. A su quarterback, Ben Roethlisberger, quien a final del año pasado contemplaba el retiro, le está sacando todo el jugo posible. Sabe hacer jugar a su equipo.

El tridente ofensivo Roethlisberger, Bell y Brown es de lo más temible de la liga y la línea ofensiva está jugando a buen nivel. Tal vez a la ofensiva le hace falta un ala cerrada de elite. La defensa sigue la tradición de la cortina de acero, aunque en el juego de la semana pasada contra Cincinnati, perdieron a uno de sus hombres importantes: Ryan Shazier. Sin duda es una baja sensible. Pero lo más importantes es que Shazier esté bien. Al cierre de esta columna no había un diagnóstico claro. Esperar que tenga la mejor de las recuperaciones.

Lo que más me llama la atención de los Steelers es que en las últimas semanas demostraron que saben venir de atrás. Contra Colts, en la semana 10, iban perdiendo 17-9 al finalizar el tercer cuarto y terminaron imponiéndose 17-20, contra Green Bay en la semana 11 también tuvieron que venir e atrás, y la semana pasada contra Cincinnati perdían 20-10 para entrar al cuarto cuarto y terminaron ganando 20-23. Ganan incluso cuando juegan mal.

A Pittsburg se le vienen un par de jornadas durísimas. Reciben a los Baltimore Ravens, su rival divisional, que está en búsqueda de un lugar en playoff. Son equipos que no se quieren. Todo parece indicar que el golpeo estará a la orden del día. Evitar lesiones se está convirtiendo en una prioridad para todos los equipos. Pittsburgh es favorito por 7.5. La clave del partido estará en darle tiempo suficiente a los quarterbacks para lanzar, renglón en el que Pittsburg parece llevar la ventaja, ya que su defensiva lleva 40 capturas frente 33 de Baltimore.

Después se enfrentan, como locales, a los Pats, lo que probablemente será su juego más difícil de la temporada. La ventaja de local para playoffs se puede definir en ese juego. Es un imperdible. Es la final de conferencia anticipada. En este juego se podrá ver si Pittsburg está para competir por el Lombardi. Independientemente del resultado, es ver cómo compiten contra el actual campeón. La clave: presionar a Brady. El coordinador defensivo, Dick Lebeau tendrá que plantear un juego bien inteligente. Las maniobras de la línea ofensiva serán clave, es por donde se le puede hacer daño a los Pats.

Los Steelers tienen un cierre de temporada tranquilo. Visitan Houston, quienes han perdido 5 de sus últimos 6 juegos y terminan Contra Cleveland, quienes tal vez no conocerán la victoria en 2017.

La afición de Pittsburg en México debe estar contenta e ilusionada y tienen razones para estarlo.

Aprovecho para felicitar a los Borregos del Tec Toluca por su campeonato nacional.