No tuvo padre ni madre pero encontró en la palabra de Dios una verdadera esperanza de vida

Castaños, coah.- Es huérfano de padre y madre, pero no de la palabra de Dios, con una discapacidad desde pequeño en su mano y en su pie no le impide para realizar labores de limpieza y así ganarse unos pesos, con el apoyo de su hermano ha logrado dejar el alcoholismo y ahora predica su fe entre el pueblo castañense.
A los seis años de edad perdió a su padre, él es Manuel Zamora Bernal de 54 años de edad y hace 11 años que su madre murió de cáncer, quien le apoya en todo momento ha sido su hermano y la fé en Dios ha logrado salir adelante y dejar el vicio.
Recordó en su niñez, tras fallecer su padre, quedan prácticamente desamparados, solo el amor de su madre y la familia los mantenía con vida; con el pasar de los años, la tristeza y la dificultad para poder caminar y sostenerse le orillaron a hundirse en el alcohol, pero una mano lo levantó y es a quien agradece cada despertar, Jesucristo.
Diariamente acude al exterior de la Presidencia Municipal o la plaza principal de Castaños, para predicar la palabra de Dios y exhortar a la comunidad para que se aparte de la maldad y recibir a Jesucristo en el corazón.
“Dios me levantó, yo era alcohólico y convulsionaba cada que bebía, gracias a Dios sigo con vida y sanando día con día, desde hace 14 años que dejeéde tomar”, manifestó.
Mencionó que no pide ofrenda, si es del corazón de la gente apoyarlo, toma esa bendición en el momento, pero dijo realizar labores de limpieza para poder mantenerse y salir adelante.
Recordó los tiempos cuando bebía, manifestando que lo hacía por sentimientos, soledad, tristeza, en ocasiones por alegría, pero era una salida falsa, cuando recibe a Dios a través de la oración le habla al corazón y lo saca adelante.
“Dios siempre dice en su palabra que tienes otros defectos, otros errores que tienen que ser limpiados, la avaricia es un pecado muy grande, el orgullo, egoísmo son ataduras muy grandes que tenemos en nuestro corazón y mente, yo era alcohólico, Dios me levantó”, manifestó.
Dios viene y nos habla al corazón a nuestra mente, incluso una voz audible, pero cuando Dios habla confirma, si Dios le habla, él va a confirmar lo que habla o advierte lo que viene desagradable para nosotros y que tengamos cuidado, Dios nos da las armas para detener al demonio, la oración el ayuno leer la biblia, son armas poderosas para que el diablo no se acerque a nosotros, finalizó.

Dios me levantó, yo era alcohólico y convulsionaba cada que bebía, gracias a Dios sigo con vida y sanando día con día, desde hace 14 años que dejé de tomar”

Manuel Zamora Bernal