Deja granizo caos y daños

Ganado muerto, viviendas afectadas, así como siembras siniestradas

Las vacas muertas fueron retiradas de los domicilios.
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EJIDO GPE. VICTORIA.- Un clamor de auxilio luego del olor a desolación hay entre habitantes del Ejido Guadalupe Victoria, luego que la tormenta les dejó daños incontables, ganado muerto, viviendas dañadas y siembras siniestradas.

A 12.9 kilómetros de distancia de la ciudad de Sabinas, al Noreste, se ubica el Ejido Guadalupe Victoria (Pueblo Nuevo), área rural con más de 134 habitantes que la noche del lunes vivieron el peor momento de sus vidas tras registrarse lo que ellos llaman, el “Diluvio”.

Fue una torrencial tormenta acompañada de granizo de aproximadamente 4 pulgadas que acabó con cosechas, ganado vacuno, caprino, aves de corral y dejó una estela de daños aun no cuantificados en viviendas y vehículos, además de privarlos de la energía eléctrica.

En el poblado hay 56 viviendas, el 93 % de ellas cuentan con energía eléctrica, lo que afectó a los pobladores es el hecho que no todos tienen hogares de concreto pues algunos están hechos de madera y lámina.

Al ingresar sobre el camino de terracería se pueden observar grandes charcos de agua, las nopaleras destruidas en su totalidad, los arboles sin hojas, como prueba de lo que ocurrió ahí la noche del lunes.

Las amas de casa limpian sus hogares, retiran los cristales rotos de las ventanas que fueron azotadas por las bolas de hielo del tamaño dicen, de una pelota de beisbol, afortunadamente no hay personas lesionadas, expresa a LA VOZ Cintia Rodríguez mientras en trailas cargan las cabezas de ganado que perecieron durante la tromba.

En otros puntos del ejido se pueden observar becerros muertos entre los corrales al igual que gallinas, cabras, pollos y cerdos, tenían donde resguardarse, pero no dio tiempo a los campesinos de ponerlos a salvo.

Una ama de casa sube al techo de un establo para clavar las láminas que estuvieron a punto de desprenderse, mientras su hermano Juan Manuel Torres Pérez comenta que se trasladó de su rancho a la vivienda de su hermana Yesenia Yadira para ayudarla pues ella vive sola, es así como comienza a retirar del lugar los animales muertos y varias gallinas.

La tromba sobrevino a eso de las 19:40 horas, las familias afortunadamente se encontraban en el interior de sus hogares el aguacero duró media hora expresan, pero ese tiempo se les hizo una eternidad, así lo expresó por su parte José Alberto Muñoz Herrera el cual mencionó que los tinacos donde almacena agua quedaron inservibles al igual que parte del techo de su hogar.

Mencionó que la mañana de ayer, al despertar, observaron el ganado muerto, las viviendas destrozadas, vehículos dañados de los cristales y hoy solo esperan el apoyo de las autoridades para salir adelante de esta situación y peor aún lidiar con el COVID-19 y la cuarentena.

Así se observaron ayer algunos domicilios.