Deja la CFE fuera a ‘coyotes’ del carbón

El nuevo padrón de proveedores está integrado solo por auténticos productores, asegura la paraestatal

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Combatir la corrupción y el ‘coyotaje’ en la compra de carbón dejó fuera a casi la mitad de los aspirantes a proveedores de la Comisión Federal de Electricidad, ya que muchos de ellos ni siquiera pudieron demostrar que contaban con una mina, concesión, equipo o trabajadores.

Como se recordará desde hace poco más de un año, la CFE ha ordenado la reducción de la compra de pedidos de carbón para abastecer sus centrales Termoeléctricas “José López Portillo” y “Carbón II” ubicadas en Nava, Coahuila.

La medida impulsada por la 4T que abandera el “combate a la corrupción”,  ha generado estado de desastre económico y desempleo en la región Carbonífera, lo que podría llegar a su fin en los próximos días.

En total fueron 116 productores los que atendieron la convocatoria de la CFE para inscribirse al nuevo padrón de proveedores, y aunque no existe certeza del número de los aprobados, se afirma que apenas el 50% recibió el correo de notificación avalando su ingreso.

“Nadie sabe a ciencia cierta, porque por primera vez en 20 años, ya no se tomó en cuenta las organizaciones, y la comunicación fue directa con los productores, pero según los comentarios se afirma que apenas la mitad recibió el correo de CFE, esperemos que sea verdad y se considere solo a verdaderos productores”, afirmó uno de los concesionarios que pidió el anonimato por su seguridad.

Relató que por mucho tiempo cumplieron con el pago de refrendos, impuestos, además de invertir en maquinaria y seguridad y solo recibirían ‘migajas’ una del ‘pastel’.

Afirmó que por 20 años han visto como el “vecino”, sin mina, personal y sin invertir un solo peso, se lleva jugosas ‘tajadas’ a costa del esfuerzo de los auténticos concesionarios.

Dijo que “el oro negro” como conocen al carbón en esta región, ha sido tan generoso, que permitió a gente foránea amasar grandes fortunas sin invertir, solo por ‘palancas’ al amparo de la corrupción y el chantaje.

“Esto se volvió el objetivo y la disputa de grupos lícitos y otros no tanto que acapararon los contratos”, agregó.

Fue en Mayo del 2019 cuando al agudizarse la falta de pedidos de carbón de la CFE, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en su visita a la Región Carbonífera, ofreció devolver los contratos multianuales de largo plazo para la adquisición del mineral.

“Le voy a pedir al director de la CFE, Manuel Bartlett, que venga con ustedes y establezca un acuerdo, no de 4 meses, que sea de 3 o 6 años para que se mantengan las fuentes de trabajo”, dijo poco antes de “cerrar la llave” por completo.

De ahí el lento proceso de elaboración de un censo de carboneros que comenzó en las instalaciones de la Presidencia Municipal del Municipio de San Juan de Sabinas donde estuvieron presentes funcionarios de la Federación, de la Secretaría de Economía, Secretaría del Trabajo, supervisados por el Delegado de la Federación en Coahuila, Reyes Flores Hurtado.

El funcionario destacó que se inició con una serie de regulaciones y revisión de contratos pues ya tenían “ahorcada” a CFE.

Precisó que en la Región Carbonífera se compraban hasta 3 millones de toneladas de carbón, reduciéndola a 500 mil toneladas y luego por sobre inventario a la mitad y actualmente a prácticamente nada.

“Lo que está comprando la Carbonífera Comisión Federal es solo lo que se necesita, no a capricho, compadrazgos, ni por oscuros intereses”, puntualizó.

Al día de hoy, la CFE mantiene la compra a menos 250 mil toneladas, luego que desde finales del 2018 se suspendieron los contratos multianuales por la compra de 3 millones 200 mil toneladas que se espera de un momento a otro se reanuden, con la promesa de participación de sólo los auténticos carboneros de forma directa y sin intermediarios.

En cuanto a la participación de Micare, la CFE se pronunció en respuesta a un comunicado emitido el 19 de junio de 2020 por Altos Hornos de México, mediante el cual exponían que la cancelación de contratos de suministro de carbón para las centrales carboeléctricas de Nava se debía a razones de peso.

Se especificó que para CFE resultaba evidente la existencia de impedimentos jurídicos, tanto de orden constitucional como los relacionados con la normatividad aplicable, así como impedimentos de tipo físico para seguir recibiendo el carbón estipulado en los contratos, lo que por sí mismo constituye causas justificadas para la terminación anticipada de estos.

Argumentaron además que las disposiciones legales de CFE y sus empresas productivas prevén la cancelación de las partidas cuando existan causas justificadas que impidan recibir la totalidad de los servicios o bien pactados en el contrato, mismas que fueron plenamente consentidas por el proveedor dentro del mismo contrato, entre las que se encuentra un sobreprecio de tonelada, en comparación con el mercado internacional, baja capacidad calórica y el exceso de inventario.

En esta lucha existen productores de carbón como Antonio Flores Guerra, que llegaron a exigir una limpia en las uniones de carbón que operan en la cuenca, para acabar con la turbiedad en el reparto de contratos.

A la fecha existe un padrón de 90 empresas de productores mineros adheridas en las 3 uniones de carbón las que esperan se reactiven los pedidos de carbón que generan por lo menos mil 800 empleos directos más los indirectos, todos ellos paralizados.

De estas, el 70 % forman parte de la Unión Mexicana de Productores de Carbón A.C  que dirige Oscar Luis Fuentes Yáñez; el 25 % lo tiene la Unión Nacional de Productores de Carbón A.C. que representa el ingeniero César Luis Ceniceros Marín y el 5 % restante lo representante Eduardo Aguirre Jiménez, Presidente de la Unión Nacional de Auténticos Mineros.

La esperanza sigue ahí y están puestas en las promesas de la 4T, mientras en la región se agudiza la falta de empleos y circulante.