Vinculado a proceso, pero en libertad, quedó el intendente de la escuela Josefina Ortiz Soto, acusado del delito de abuso sexual impropio contra una pequeña de seis años de edad. El único apercibimiento que recibió fue que no podrá acercarse a la víctima o a la escuela.

A la una de la tarde del viernes, el acusado Miguel Ángel Rivera Garza compareció en el Centro de Justicia Penal de Frontera para iniciar el proceso legal en su contra por el delito de abuso sexual impropio que no es considerado como delito grave.

La defensa del acusado solicitó la duplicidad del término por un período de 144 horas presuntamente para aportar pruebas que demostrarían su inocencia del delito que se le acusa, pero no lo hizo, es por ello que se retomó el proceso legal en su contra.

El trabajador de limpieza de la escuela ubicada en la Leandro Valle, es acusado por una pequeña de solamente seis años de hacerle tocamientos en sus partes íntimas en el baño, amenazando a la menor para que no dijera nada a sus padres o maestros.

Pero la menor contó a su familia lo ocurrido y de inmediato interpusieron la denuncia correspondiente, quedando descartada la violación pero se acreditó que sí hubo tocamientos.

Al escuchar los argumentos, el juez decretó el auto de vinculación a proceso, es decir, continuar con las investigaciones en su contra por el delito que se le acusa por un plazo de cuatro meses.

Debido a que la ley no lo considera este como delito grave, el Juez decretó como medida cautelar únicamente que el acusado tenía prohibido acercarse a la víctima, así como a la institución educativa.