SAN BUENAVENTURA, COAH.- El alcalde Óscar Flores Lugo afirmó que sí dejará una deuda de 3.2 millones de pesos en su mayoría con los proveedores, pero que esta se liquidará con el ajuste de las participaciones que tiene pendientes Secretaría de Finanzas del Estado con los municipios.

Explicó que hasta el primer semestre del 2017 el Municipio tiene un saldo a favor de 5.2 millones de pesos, cantidad más que suficiente para pagar los pasivos a proveedores, por lo tanto el compromiso se salda sin ninguna dificultad.

Dicha situación será del conocimiento de la alcaldesa electa Gladys Ayala y su Cabildo, además se registrará en la cuenta pública, dinero que quedará etiquetado para el pago de los pasivos que le heredarán, esto de acuerdo con la Ley de la Cuenta Pública y la Ley de Contabilidad Gubernamental.

Dinero que servirá únicamente para el pago de los proveedores además cabe la facilidad de que ambas partes lleguen a un arreglo en cuanto a la forma de pago o ejecución de alguna obra pública, todo depende del acuerdo al que el Cabildo llegue.

“Debo, pero dejo con qué pagar, además está el caso del adeudo a un proveedor de gasolina cuyo monto es mas de un millón de pesos, 600 mil al Patronato de Limpieza, esto último es un pasivo que se vino arrastrando y que pese a que parte de él se pudo liquidar con las cuotas que se cobran al pueblo por medio de los recibos del agua, no se hizo, ese dinero se dejó en la dependencia para que se ayudara a solventar los gastos que tiene y el déficit que arrastra de varias administraciones atrás.

Al hablar de SIMAS, dijo que para la próxima administración será menos crítica la dependencia, el Edil comentó que se hicieron pagos de ISN, ISR, IMSS, etc., deudas que se venían arrastrando de administraciones atrás y que ahora ya se cubrieron, evitando afectar a más de 25 mil personas.

Soy solidario con el Gobierno del Estado y respetuoso de las decisiones que tome toda vez que hemos recibido una participación sin precedentes que benefició a toda la comunidad, dijo.

Recalcó que el Municipio no tiene deudas grandes y que las que dejará son saldables, que cuando él recibió la administración hubo dinero en caja pero era la retención de impuestos de los trabajadores y algunas deudas ocultas, entre ellas el pago de tres millones de pesos por concepto de impuestos que se tuvieron que pagar.

“La administración que viene tendrá que solventar algunas cosas que institucionalmente le corresponden”, puntualizó el entrevistado.