La declaración del nuevo procurador General de la República, Raúl Cervantes, afirmando que están cerca las detenciones de Javier Duarte y Guillermo Padrés, pudiera carecer de fundamento y tener la intención de debutar con el pie derecho.
De no concretarse en el cortísimo plazo, lo que eso signifique, la afirmación que a nuestra compañera Adela Micha hiciera el recién aprobado nuevo procurador Raúl Cervantes Andrade, en el sentido de que igual el priista gobernador con licencia de Veracruz, Javier Duarte, que el ex de Sonora Guillermo Padrés Elías, panista éste, podría constituirse en una suerte de balazo en el pie que, finalmente, le impida migrar de la actual PGR a la nueva Fiscalía General, aún en proceso de definición.
Y esto, a decir de los más, no sólo porque lo asegurado por el nuevo integrante del gabinete presidencial, en relación a que “según las investigaciones del Ministerio Público encargado de los casos y de instituciones de inteligencia del Estado mexicano están cerca de sus detenciones”.
Pudiera carecer de fundamento y haya estado alentado por su (explicable, pero no justificable) intención de debutar con el pie derecho sino, esencialmente, por las consecuencias que una revelación de tal envergadura pudiera tener en el actuar de los ahora prófugos de la justicia.
Ello, al margen del altísimo nivel de crispación e hipersensibilidad social prevalecientes que, huelga decir, podría revertir la opinión pública en contra del nuevo funcionario que, adicionalmente, apenas de confirmarse su designación por parte de la mayoría senatorial, asumió el público compromiso de continuar y llevar a término investigaciones en proceso de alto impacto social, como son las relativas a la desaparición (asesinato e incineración) de los 43 estudiantes de la normal rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, en Guerrero, las de Tlatlaya y Tanhuato y, de manera específica, la de los gobernadores corruptos.
A la vista la excesiva lentitud e indolencia con que, en su momento, autoridades de todos los niveles y las dirigencias del Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN), incluso reaccionaron frente a las crecientes y sin duda fundamentadas acusaciones que en Veracruz y Sonora se hicieran en contra de Duarte y Padrés, entonces, es que la afirmación de Cervantes Andrade propició que, entre quienes mejor conocen de estos temas, y de la historia política moderna del país inclusive, más de una ceja se arqueara en señal de incredulidad…
Hoy, la apuesta carga en contra del nuevo funcionario que, en el mejor de los casos, cuenta con un plazo cortísimo… días, semanas, meses quizá —“en el supuesto de que la espera deba prolongarse hasta el segundo trimestre de 2017…”— para ofrecer resultados y, como él mismo aseguró también, poner a disposición de las autoridades judiciales a dos auténticos pájaros de cuenta, tricolor uno y blanquiazul el otro que, a fuerza de ser sinceros, creemos están ya muy lejos del país.
Ojalá nos equivoquemos…

Asteriscos
* De no referirse a un asunto tan delicado, lo dicho por el cuestionado queretano Francisco Pancho Domínguez, panista él, en relación a que “no se han dado cuenta de que hoy somos 11 gobernadores y, creo, los 11 vamos a dar el giro para definir al candidato en 2018”, movería a risa pues, bien diría el clásico: ¡le ganó el priista que todos llevamos dentro…!
* Digno de mención, sin duda, el que a juzgar por los últimos datos del indicador de Actividad Económica del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (Inegi), Sinaloa de Mario López Valdez (Malova) supere, en lo que a mejoramiento de situación financiera y crecimiento refiere, no sólo a la Ciudad de México sino, igual, a Jalisco y Nuevo León… ¡lo que no es poca cosa!
* Bajo la personal atención del gobernador Juan Manuel Carreras, la Procuraduría de Justicia de San Luis Potosí, de Federico Garza Herrera, instaló mesas de trabajo con familiares y designó un subprocurador especial, para dar seguimiento a las denuncias por desaparición de personas existentes.