Militares del Sebin detuvieron a José Vicente García, quien se encuentra desaparecido. Elementos de las fuerzas gubernamentales informaron que “había sido trasladado a una prisión en Caracas donde, horas más tarde, se negó la versión…”.
En el verano de 2015, cuando en Caracas se preparaba la visita de Nicolás Maduro al papa Francisco, un par de jóvenes venezolanos, ambos concejales en San Cristóbal, montaron una singular protesta, una huelga de hambre que se prolongó por cinco días en la emblemática Plaza de San Pedro, en la eterna Roma, que derivó en un encuentro privado del Pontífice con los manifestantes y, por supuestos problemas de salud, en la cancelación del viaje del dictador a la eterna Roma…
Desde el pasado martes, en el marco de un burdo montaje que implicó la (clásica) siembra de pruebas —granadas y uniformes militares en este caso— elementos del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) detuvieron a uno de ellos, José Vicente García quien, hace ya 46 horas, se encuentra (literalmente) desaparecido, según denuncia de su esposa, María Alejandra de García, a quien, primero, elementos de las fuerzas gubernamentales informaron que “había sido trasladado a una prisión en Caracas donde, horas más tarde, se negó la versión…”, por lo que, ya el sábado, el impresentable segundo a bordo de Maduro, Diosdado Cabello, debió dar la cara y anunciar que el concejal detenido se había fugado y, en virtud de ello, (el gobierno) poco o nada sabe(n) de su paradero para, luego, acusarle de ser parte de un plan para derrocar al impresentable mandatario.
Vale decir que, tras su exitosa acción en el Vaticano, ambos jóvenes fueron objeto de toda suerte de imputaciones por parte de la dictadura venezolana en turno, por lo que, en un primer momento, debieron esconderse en una zona montañosa colombiana y, luego, tras solicitar asilo político en nuestro país y obtener el mismo, previo reconocimiento de su calidad de perseguidos políticos, se instalaron en México donde, hace unos meses, el citado José Vicente salió para retomar la lucha en su país, en tanto que su compañero Víctor Paz, junto con su familia nuclear, sigue aquí.
A la vista lo ocurrido en las últimas horas y la escasa información existente sobre el destino y situación actual del activista, miembro de Voluntad Popular, consejero en funciones en la población perteneciente al departamento de Táchira, creemos, parecería prudente solicitar (como a decir de fuentes venezolanas ocurrió ya) al gobierno, tomar cartas en el asunto y, al menos, indagar sobre el paradero de un perseguido político que, si bien en un momento determinado y por propia voluntad dejó nuestro territorio, renunciando al asilo recibido, estuvo en algún momento en México y recibió de sus autoridades un trato ejemplar…

ASTERISCOS
* Amparada en la “confusión prevalecientente” sobre la vía para seleccionar a quien habrá de encabezar al tricolor en las próximas presidenciales, la yucateca exgobernadora y exdirigente Ivonne Ortega inició ya, aun de manera cauta, la promoción de su perfil como uno a considerar… Ahora sí que ¡aunque usted no lo crea!
*Quetzalcóatl, finalmente, es el nombre que Aeroméxico, de Andrés Conesa, puso al primero de cinco nuevos Boeing 787-9 Dreamliner adquiridos por la compañía con objeto de avanzar en la modernización de su flotilla y ampliar (20%) su oferta de asientos, esencialmente, en vuelos internacionales. Donna Hrinak, presidenta de la Boeing América Latina, lo acompañó en la presentación de la aeronave.