SABINAS, COAHUILA.- Hace un año Teresa Pérez Ortega se detectó una bolita en el seno cuando se realizó una autoexploración, no era tan pequeña, cuando se hizo el examen a profundidad 8 centímetros, fue alarmante para ella, desde entonces empezó su lucha contra la enfermedad, luego de ser canalizada por el Centro de Salud para realizarse un análisis en Monterrey.
Todo este tiempo ha acudido a las juntas del grupo Esperanza de Vida que se reúnen en el comedor del DIF cada lunes, luego del diagnóstico lo tomó con tranquilidad, nunca ha dejado que la enfermedad acabe con su ánimo, en realidad no tiene tiempo para ello, sus cuatro nietos no dejan que esto ocurra.
Ha recibido cualquier cantidad de quimioterapias en la Clínica Ángeles en Monterrey, la última fue hace 22 días, su hermana Juanita Pérez la acompaña.

Ana María Pérez López descubrió la enfermedad auto explorándose.

Teresa vende joyería de plata, en eso ocupa su tiempo, también cuidaba de una joven discapacitada en eso trabajaba, en su familia no hay ni ha habido enfermos de cáncer, luego de descubrir la protuberancia se fue a hacer el examen.
“¡Bendito Dios no me ha soltado!”, exclama, “me he tragado las lágrimas”. Ya lleva 8 sesiones de quimioterapia. La operaron, le quitaron el seno, le faltan seis radiaciones, ya ha perdido el cabello dos veces y le ha vuelto a crecer.
Dice que tiene mucha confianza en Dios, él nunca le falla y tiene completa seguridad en que superará este problema.
María Teresa Rodríguez Silva es una señora mayor pero muy fuerte, sus 70 años de vida los lleva con mucha alegría, cada lunes tiene una cita con sus amigas, las del grupo Esperanza de Vida.
De un examen de rutina por medio del Seguro Popular en el Centro de Salud, una mamografía, le llamaron y dijeron que algo salió mal, se puso muy nerviosa, le dijeron que podría ser cáncer tenía mucho miedo, todo eso sucedió en el año 2015.
La mandaron al Hospital San Lucas para realizar un ultrasonido, los resultados fueron positivos, nunca pensó que a su edad podría ser víctima de este mal.
Del hospital de Sabinas la enviaron al Hospital General de Nueva Rosita y de ahí a Saltillo, donde le realizaron una biopsia, el cáncer se había encapsulado en una bolita de 5 centímetros, le operaron y le quitaron el seno.
Sin embargo ella no se siente completa, ha estado esperando por una prótesis, también comenta que batalló para conseguir un medicamento llamado Anastrosol que es muy caro, entonces uno de sus hijos la registró en el IMSS, fue como se resolvió esa carencia.

Teresa Pérez Ortega tiene más de un año luchando contra la enfermedad no ha perdido la tranquilidad, sostiene.

“No siento ninguna molestia” dijo Doña Teresa, pero señaló, “me gustaría sentirme completa”, por eso requiere la prótesis.
“No me he sentido deprimida” mi ánimo es muy bueno, yo soy muy alegre, por mis hijos tengo cuatro hijos, tres hijas y siete nietos, por ellos me siento feliz de estar viva, he pasado por mucho en mi vida más de 5 operaciones, esta enfermedad no me va a tumbar.
El cáncer de seno no tiene edad, tanto puede atacar a personas mayores como a más jóvenes. La mamografía está programada para mujeres mayores de cuarenta años, sin embargo hay mujeres más jóvenes que se han visto atacadas por este mal.
Lo descubren auto explorándose como se ha pedido por parte del sector salud, Ana María Pérez López así lo descubrió hace dos años, una pequeña bolita en un seno, no había tenido ninguna molestia, tres centímetros y tenía tres así casi del mismo tamaño.
Casi lo había confundido con los ganglios o pequeñas bolitas de grasa, fue al seguro social sin embargo le dieron una cita para mucho tiempo después, inconforme fue con un médico particular quien le envió a hacer un ultrasonido a una clínica particular.
Supo del grupo que se reunía el de Esperanza de Vida y un día se decidió venir a juntarse con ellas , le ha ayudado mucho estar con mujeres que son muy activas, se brindan amistad unas a otras, le han disipado muchas dudas.

Doña María Teresa Rodríguez ya es una señora mayor y nunca se imaginó que iría a enfermar de cáncer, pero lo está haciendo muy bien.

Ella se encuentra ahora en una etapa de control, se realiza un estudio cada 6 meses para ver si el cáncer no ha regresado recibió 16 quimioterapias y 28 radioterapias, eso la debilitó y le quedaron unas secuelas como la linfedema en un brazo ha perdido fuerza y le falta la circulación, sus cuatro hijos la apoyan en todo, no ha dejado de trabajar tiene un taller de costura, es mejor para ella continuar con sus actividades cotidianas, para que no le dé “para abajo”.
El cáncer de mama ha cobrado muchas vidas en la región según informes de la Jurisdicción Sanitaria Número III, en el 2012 se produjeron 14 muertes, 16 en el 2013, bajo a 12 en el año 2014, 14 en el 2015, en el año 2016, 15 y el año más letal fue 2017 con 18 muertes.
En primer lugar esta Sabinas del 2006 al 2017 se han producido 61 muertes, Múzquiz le sigue con 44 y San Juan de Sabinas con 41, Progreso no tiene incidentes de cáncer, ni Juárez.
Eso daría pauta para una investigación de por qué en estas dos últimas poblaciones no se presentan casos de cáncer.