La exbecaria de la Casa Blanca, Monica Lewinsky, fue una de las mujeres más polémicas de la década del 90. Con tan sólo 22 años, salió a la luz la noticia de que en la Casa Blanca hacía de todo menos cumplir con su rol de “becaria”. En 1995, la joven logró una beca para trabajar en la residencia oficial, la cual se extendió hasta 1997. Pero, durante todo ese tiempo, lo único que hizo fue mantener, al menos, nueve encuentros íntimos con Bill Clinton, quien en ese entonces tenía 49 años.

Hoy, a sus 43 años, aprovechó el día de las elecciones presidenciales de EEUU para generar turbulencia en los medios con un mensaje llamativo en Twitter.

“Soy diferente. Siempre lo fui. Esto tomó un tiempo, pero acepté que soy mágica, no quiere decir que todos lo entiendan, entonces preguntan. Está bien. Voy a permanecer en mi carril siendo mágica”, publicó.
¿Qué quiso decir Monica con este mensaje?, los medios especulan sobre esto pero ella mantiene hermetismo respecto a su vida y decisiones, sólo publica cosas relacionadas con su campaña para prevenir el bullying en Estados Unidos.

¿Qué hizo Hillary Clinton tras el escándalo de Mónica Lewinsky con su esposo Bill Clinton?
Pues ella viajó junto a su esposo para pensar las cosas pero no todo fue positivo. En su autobiografía “Viviendo la historia” ella señala que: “al principio, Bill me dijo que habría rumores de que él tuvo relaciones con una becaria. Que la conocía, y que había hablado con ella algunas veces. Y que los rumores sexuales no eran ciertos. Pero más tarde, dijo que los alegatos eran muy serios. Que iba a testificar que había existido una intimidad impropia. Lo admitió. Cuando me enteré de ello, estaba atontada, descorazonada y enfurecida por haberle creído. Que me haya mentido fue lo peor, y más cuando todo se volvió público. Nuestra intimidad fue llevada al ojo del mundo. Me costó mucho lidiar con ello”.

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