Lo dijo el jefe de la agencia federal, James Comey, ante una comisión de Inteligencia del Congreso. Es la primera vez que lo admite.

El director del FBI, James Comey, confirmó por primera vez este lunes una investigación sobre los intentos de interferencia rusa durante la carrera presidencial de 2016, y especialmente una posible coordinación entre miembros de la campaña de Donald Trump y el Kremlin.

El FBI “está investigando los esfuerzos del gobierno ruso para interferir en la elección presidencial de 2016”, declaró Comey durante una audiencia en la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

Comey señaló que “eso incluye investigar la naturaleza de los lazos entre individuos asociados con la campaña de Trump y el gobierno ruso y si hubo alguna coordinación entre la campaña y los esfuerzos de Rusia”.

La declaración de Comey confirmó semanas de reportes en los medios estadounidenses según los cuales la policía federal investigaba la explosiva acusación de que la sorpresiva victoria de Trump sobre la demócrata Hillary Clinton en noviembre fue ayudada por Rusia.

Las agencias estadounidenses de inteligencia concluyeron en enero que el presidente ruso Vladimir Putin estuvo detrás de los intentos de interferencia.

Pero no habían comentado públicamente si estaban examinando los lazos entre los integrantes de la campaña de Trump y funcionarios rusos.

El jefe de la comisión, el diputado republicano Devin Nunes inició la sesión, la primera audiencia pública sobre el tema, afirmando que ese panel “no había visto evidencia hasta la fecha de que miembros de la campaña conspiraron con agentes rusos”.

Pero el demócrata Adam Schiff detalló una lista de presuntos vínculos y comunicaciones entre el equipo de Trump y Rusia.

“¿Es posible que todos estos eventos y reportes sean completamente inconexos y nada más que una completamente infeliz coincidencia? Sí, es posible”, señaló.

“Pero también es posible, quizás más que posible, que no sean coincidencia, que no están desconectados y no son inconexos”, añadió.

Nunes, aprovechó además -al abrir la audiencia- que según las verificaciones efectuadas no hubo interceptaciones “físicas” en la Trump Tower, algo que el presidente había denunciando sin prueba alguna, y señaló a Barack Obama de estar detrás del espionaje en su contra durante la campaña.

Sin embargo es posible -agregó- que “otras actividades de vigilancia” hayan sido realizadas contra Trump y sus colaboradores.

Con información de: Clarín