El Padre Pepe está de vuelta

José Guadalupe Valdés Alvarado, encargado de la Casa del Migrante “Frontera Digna”.
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Luego de una seria dolencia que lo obligó a convalecer durante varios días, pero que al mismo tiempo le permitió mostrar de qué está hecho, el sacerdote encargado de la Casa del Migrante «Frontera Digna», José Guadalupe Valdés Alvarado, señaló ayer, que continúa trabajando para que las autoridades apoyen más para evitar la trata de migrantes, situación que se sigue presentando porque son personas muy vulnerables.

El presbítero vivió días difíciles al presentársele una trombosis venosa profunda en una de sus piernas, por lo que se le recomendó guardar reposo.

En relación con los migrantes, a cuya defensa está consagrado, dijo que, “esa población siempre está expuesta a sufrir abusos por su vulnerabilidad. Nosotros lo que hacemos es estar muy atentos para que en la Casa del Migrante nos informen de sus compañeros, de los que hayan estado en peligro o sufrido la trata de personas”, expresó.

Dijo que cuando un migrante da esta información, lo que se hace es  denunciar esa situación, a fin de que se investigue para tratar de localizar a esas personas que se dedican a la trata de migrantes.

Destacó, que hace un tiempo se levantó una denuncia por este motivo, sin embargo, no se pudo localizar a esas personas.

Actualmente, dijo el presbítero, que ya se sabe dónde se lleva a cabo la situación de la trata de migrantes, por lo que se busca poder detener dicha situación.

Indicó, que para que las autoridades puedan ayudarlos deben tener una denuncia formal.

Finalmente, dijo que por ello la Casa del Migrante les abre sus puertas, a fin de que se sientan seguros y posteriormente den información de dónde estarán para que se pueda auxiliarlos, ya que la migración seguirá dándose por esta frontera.