Elena Garro, antipacifista, autora excepcional. Mezcla de genialidad y locura

En 1968 participó en el movimiento estudiantil del 2 de octubre. Pero fue justo su participación lo que desencadenó ciertos comentarios, debido claro a que no era permitido que una mujer opinara y participara en política.
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Quien a 20 años de su muerte, sigue siendo recordada como una persona enigmática. Su obra, entre la que destacan Memorias de España 1937, Los recuerdos del porvenir o Un traje rojo para un duelo, es considerada una creación maestra. Algunos la consideran como la mejor escritora mexicana del Siglo XX.

No me parece estar muy de acuerdo con esa afirmación, lo que sí tengo por seguro es que fue una mujer que amaba el drama. Que su sueño frustrado de estudiar actuación, la llevó a tomar algunas decisiones en su vida que la obligarían al exilio. Iniciando por el hecho de que no se conoce a ciencia cierta la historia de Elena Garro, ya que vendió sus archivos a la Universidad de Princeton y su hija hizo lo mismo después de fallecida.

Pero lo que se considera más enigmático de su vida fue todo lo relacionado con su matrimonio con Octavio Paz.

La pareja contrajo matrimonio después de dos años de noviazgo y viajaron a Venecia como parte de su noche de bodas. Además asistirían a un Congreso Internacional de Escritores, ahí lograron ver de cerca los problemas que existían relacionado con la política, y se dieron cuenta del amplio interés que los dos tenían en estas cuestiones.

Elena escritora

Elena Garro siempre se esforzó por ser una escritora diferente. Por tal motivo se puede decir que Elena Garro tiene dos famas, una que la envuelve como escritora y la otra como mujer.

En toda historia de la literatura mexicana contemporánea, Elena Garro tiene ya un lugar ganado a pulso con su trabajo.

Se reconoce dentro de este trabajo su material como escritora y como dramaturga.

Elena y Paz

Elena Garro nunca encontró la paz, se decía entre quienes lo conocían. Como referencia de que en realidad, nunca tuvieron un matrimonio estable. Por tal motivo, la vida de la más enigmática escritora mexicana del siglo XX es aún una herida abierta en México y Latinoamérica. Es imposible hablar de ella sin hablar al mismo tiempo de Octavio Paz, lo que es un poco irónico, como si Elena Garro por sí misma no pudiera sostener su nombre.

Contra él vivió y contra él escribió. Garro hizo posiblemente de su existencia un cuento absurdo, pero dio al mundo una literatura que sólo ahora, después de más de 100 años de su nacimiento, empieza a contemplarse en toda su inmensidad.

La prosa certera, la distancia con Paz.

Su matrimonio con Paz duró 22 años y terminó en llamas. Pero no fue siempre malo. La verdad es que siempre se apoyaron el uno al otro. De algún modo lo tuvieron todo y todo lo perdieron.

“Parecían predestinados uno para el otro. No lo fueron. Ella provenía de una familia revolucionaria partidaria de Pancho Villa. Era hermosa, enigmática, quiso ser actriz, fue periodista, escritora y dramaturga. Octavio Paz era hijo de una familia zapatista. Era apuesto, inspirado, activista de izquierda, poeta, ensayista. Pero desde el inicio fue una relación desigual, apasionada de parte de él, fría y distante de parte de ella. Aunque desdichado, aquel matrimonio fue literariamente fructífero. La correspondencia entre ambos comprueba que se trataban como pares: se admiraban, se apoyaban, se leían”

Elena mujer

La índole de mujer hace de Elena uno de los casos más controversiales de la literatura mexicana. En 1968 participó en el movimiento estudiantil del 2 de octubre. Pero fue justo su participación lo que desencadenó ciertos comentarios, debido claro a que no era permitido que una mujer opinara y participara en política. Lo que más se escuchó decir fue: “esa mujer está loca”

«El libro nos muestra la participación política de una mujer en una época en la que no era algo común. Hay cierta misoginia a la hora de abordar a Elena».

En la de Elena Garro hubo ciertos acontecimientos que marcaron su camino y su desarrollo. En primer lugar, eligió como esposo y compañero en 1937 a Octavio Paz, quien era el crítico cultural mayor de los que ocurría en el país. Es decir, si algo pasaba en México a Octavio Paz era al primero que se cuestionaba sobre esos acontecimientos. Era algo así como un Oprah o Paty Chapoy de los intelectuales. Esto de alguna manera afectó o benefició a Elena Garro quien también participó en la política. Incluso después de su divorcio con Paz, se unió al PRI con buenas intenciones y esto desató mucha polémica.

Durante la lucha estudiantil del ‘6 Elena Garro se encontraba en el bando enemigo. Es decir, en su afán de ayudar y de opinar en política acusó a los intelectuales que estaban involucrados en la lucha estudiantil, y trataba de convencer a los estudiantes de que Rosario Castellanos y el resto de los escritores de esa época, sólo querían iniciar la lucha por cuestiones de interés personal.

Debido a esto, fue odiada por los grupos de intelectuales de principios de los setentas y tuvo que buscar refugio en Nueva York y Francia, junto con la hija que tuvo con Paz, Helena.

Pasó sus últimos años en Cuernavaca a lado de su hija. El 22 de agosto de 1998 murió de cáncer de pulmón. Cuatro meses antes Octavio Paz había muerto también.