En el mundo tecnológico: respuestas tardías generan ansiedad

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En estos tiempos donde podemos ver si nuestros mensajes fueron recibidos correctamente, si no recibimos una respuesta a tiempo comenzamos a sentirnos preocupados, nerviosos, ansiosos y demás.

Todos creemos que es obligación del receptor contestarnos al instante, justificando que por educación dices al menos un “sí” o un “no”, sin embargo, no tomamos en cuenta las múltiples posibilidades de que la otra persona esté ocupada o haya olvidado el celular.

Debes tener en cuenta de que si no hay noticias inmediatas, no siempre pueden ser malas noticias. Aunque el hecho de ver conectados a nuestros amigos hace 5 minutos y que tarden 3 horas en respondernos, pueden generar mucha molestia e incluso terminar amistades.

Desde el inicio de los teléfonos inteligentes, nuestras expectativas han aumentado de manera espectacular. En el 2008, cuando Facebook lanzó el chat, todos nos sentíamos satisfechos de que alguien respondiera nuestros mensajes sin importar el tiempo que se tardaran para ello, ya que lo veíamos como “correo electrónico”, donde no existía la inmediatez.

A medida que la tecnología mejoró, la gente comenzó a textear de ida y vuelta, por lo que nuestra ansiedad fue en aumento debido a la adicción que esto generaba y a los desesperantes puntos suspensivos que aparecen cuando alguien está escribiendo una respuesta sin que nos llegue.

Además de la necesidad de una respuesta instantánea, también sentimos la presión para responder tan pronto como sea físicamente posible, a menudo antes de que formules una respuesta, ya la estás escribiendo.

¿Qué hacer para superar la ansiedad?

Aléjate un poco de tu celular, cierra aplicaciones y trata de no pensar mucho en tus notificaciones… De hecho, parte de esa ansiedad es despertar y ver tu celular para ver las notificaciones, mensajes y demás que pasaron durante la noche.

Trata de desconectarte y recuerda: no todos tienen el tiempo para responder de manera rápida.
SDPNoticias