De distintas maneras trasciende la poca importancia que los imputados de algún delito con brazalete electrónico le dan a este dispositivo. Ayer, una mujer se encontró el dispositivo de monitoreo en la plaza de la colonia Del Río.
En un grupo de Facebook, una mujer con el usuario Nohemii Gil subió la foto del aparato de monitoreo con el que el imputado se comunica cuando cambia de ubicación o a donde le hablan del C4 para verificar que esté en su hogar a la hora establecida por el juez.

“No sé la verdad qué sea, pero mi niña lo encontró en los jueguitos de la plaza de la Del Río, si lo buscan, inbox”, esto fue lo que escribió la mujer a través de Facebook con la única intención de encontrar a su dueño.
Fue cuestión de segundos y la lista de comentarios crecía desmedidamente, muchos explicándole que se trataba de algo serio, una medida impuesta por un juez como medida cautelar a una persona que probablemente participó en la comisión de un delito.
Hubo quienes no sabían de qué se hablaba y comentaban que parecía un glucómetro y otros a través de bromas aseguraban que era una máquina del tiempo.
La mujer, desesperada, comentó minutos después que fue a dejarlo a un puesto de comida que está en el lugar donde lo encontró su hija y se regresó a su casa.
Al darse cuenta que se trataba de algo muy serio decidió regresar para ayudar a su dueño a encontrarlo y se llevó la sorpresa de que ya lo habían recogido, se trató de un joven de 18 años que acudió a la plaza a hacer ejercicio y olvidó el aparato.
Aunque en esta ocasión no se trató de un imputado que se quitara el brazalete a la fuerza para darse a la fuga como en otros hechos antecedidos, sí se demuestra la poca responsabilidad que se le da a esta medida cautelar la cual es muy llevadera a comparación de la prisión preventiva oficiosa.
El dispositivo del brazalete electrónico, es un equipó que consta de un brazalete como tal que se coloca en la muñeca o tobillo y también de un aparato de monitoreo parecido a un celular con el que se comunica el imputado con C4 para verificar que esté cumpliendo con su medida correctamente.
No se activó el Código Rojo ya que el jovencito traía puesto el brazalete, lo único que perdió es el aparato de monitoreo que tiene un costo de cientos de miles de pesos.