La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, en términos sencillos es una enfermedad respiratoria vaya la redundancia, la cual es progresiva que causa dificultad para respirar. La OMS la define como una enfermedad inflamatoria pulmonar progresiva y potencialmente mortal que obstruye el flujo de aire y por ende el intercambio con oxigeno; y que predispone a padecer exacerbaciones y enfermedades graves.

En la actualidad, existe una gamma de medicamentos que nos permiten controlar al paciente con la EPOC, sin embargo al ser una enfermedad progresiva, es decir que va empeorando poco a poco; no acudimos al médico en forma precoz para un diagnóstico temprano de esta enfermedad. Hasta cierto punto la EPOC es controlable y reversible en los estadios que se presente esta enfermedad.

Un paciente clásico con EPOC, presenta: tos intermitente, flemas, silbido al respirar (sibilancias), presión en el pecho, ronquera, falta de energía, incluso hasta labios y uñas azuladas, pero principalmente la dificultad para respirar. Es originada por la exposición a largo plazo a gases o partículas irritantes, en la mayoría de los casos aquellas personas que han tenido contacto con el humo de leña al cocinar, y principalmente aquellos fumadores crónicos.

Uno de los factores importantes para desencadenar la EPOC, es el hábito de fumar, según datos de la OMS de un 30 a 40% de los fumadores crónicos pueden desarrollar clínicamente la enfermedad; y el resto presentan una función pulmonar reducida, y clasificarse con Enfisema y/o Bronquitis Crónica.

Para poder controlar una enfermedad debemos terminar con la causa que lo provoca, y le hago esta pregunta: ¿Usted fuma? Si le digo que a partir de hoy deje de fumar, ¿lo haría? Sin duda es una cuestión muy complicada tanto para usted, como para nosotros los clínicos que tenemos este tipo de pacientes, ya que ni el mejor medicamento puede mejorarlo, sino se elimina la causa que lo provoca. Pero cuando se está en riesgo la vida, debe ser crucial dejar este hábito. Vayamos empezando desde ahorita, quizás necesitemos un factor detonante para dar el primer paso. Como le decía si sigue fumando usted puede desarrollar: Enfisema, Bronquitis Crónica, EPOC, e incluso hasta un Cáncer Pulmonar, no para asustarlo, sino para que tome consciencia del daño que se está produciendo. Pero siempre se ponen los clasicos pretextos: a) De todos modos me eh de morir: pero no es lo mismo morirse asfixiándose, y estar tosiendo sangre, que el morir tranquilamente en su cama, mientras duerme, a esto me refiero a la calidad de vida que usted puede llevar; b) Mi abuelo siempre fumó y murió cuando ya era muy anciano: pues si, pero antes la vida era más sencilla, sin tanta contaminación y con productos orgánicos. Lo más importante es vivir, pero vivir con una excelente calidad de vida, no depender de medicamentos para medio vivir.

Empecemos poco a poco a dejar este hábito, acuda con un profesional de la salud, para que le apoye en esta difícil, pero no imposible tarea. El dejar de fumar en unos minutos nos normaliza el ritmo cardiaco y la presión arterial. En unas horas, la concentración de monóxido de carbono en la sangre empieza a disminuir. En una semana, se mejora la circulación sanguínea; hay menos producción de flemas, hay menos periodos de tos y de sibilancias. En unos meses, hay mejoría considerable de la función pulmonar. En un año, se tiene menos riesgo de cáncer, de enfermedades cardiacos y de otras enfermedades crónicas. Incluso el dejar de fumar nos mejora el sentido del olfato y el sabor de la comida será mejor.

La presentación clínica de la EPOC depende en gran medida del número de cigarros que fuma, el tiempo que lleva fumando, de qué tipo de cigarrillo ha fumado; por lo que el riesgo de una muerte prematura y/o cáncer de pulmón, depende de estos factores, incluso de la susceptibilidad y el estilo de vida que lleva actualmente.

La prevención es lo más barato que contamos para no enfermarnos. El dejar de fumar, no solo nos beneficia en nuestra salud, sino también en nuestro bolsillo, haga usted mismo las cuentas.

¿Pero realmente quiere usted dejar de fumar? No me conteste, mejor le pregunto: ¿Por quién quiere dejar de fumar? El dejar de fumar nos garantiza una mejor calidad de vida, nos reduce el riesgo de múltiples enfermedades. Como dijera aquel libro: El consumo del tabaco es la principal causa de muerte prevenible, dejar de fumar es importante para tu salud, ¿Qué vale más que tu propia salud?

Dejar de fumar es una tarea ardua, una adicción que en corto plazo nos genera, varias situaciones, desde el aumento de peso, irritabilidad incluso hasta ansiedad, pero esto comparado con lo que nos puede llegar a pasar si seguimos fumando, vale la pena. El primer paso es que usted quiera dejar de fumar, el que usted empiece a quererse, el que usted valore su salud. Al dar este paso, nos enfrentamos a una multitud de situaciones como es la presión de la sociedad, la ansiedad de no poder dejar de fumar, entre otros. Pero si usted tiene la convicción, esto será más fácil.

Lo importante es que se plantee metas, pero estas deben ser a corto plazo. Vayamos, poco a poco dejando de fumar y no esperar a que nos diagnostiquen con la EPOC. Dejar de fumar le beneficia a usted. Y Usted es lo más importante y lo que le debe importar. Su salud es su responsabilidad. Recuerde la EPOC, es una antesala al Cáncer de Pulmón.

Este espacio es de ustedes y para ustedes, créalo y transfórmalo… envía tus dudas y comentarios. Hagamos Medicina Preventiva.
dr.yan.plata@hotmail.com