“Padecer este desorden aumenta las posibilidades de transgresión de las reglas y leyes sociales”

NUEVA ROSITA, COAHUILA.- Aunque la violencia es un síntoma claro que se presenta en el perfil de un psicópata, este no es lo único para determinarlo, por lo que hay que poner atención en otros aspectos y solicitar ayuda a especialistas de ser necesario, comentó la psicóloga Irasema Martínez Salazar.
La titular del Centro de Atención e Integración Familiar, comentó que la violencia suele ser un síntoma claro de psicopatía. Por lo tanto, es probable -si bien no certero- que un psicópata se comporte violentamente.
La criminalidad constituye una variable conductual, quien viola la ley se comporta de manera criminal. En este sentido, no hay una relación necesaria o exclusiva entre criminalidad y cualquier patrón de personalidad particular. Por lo tanto, la evaluación de la personalidad no puede ser utilizada para identificar si alguien es o no un criminal. Vale decir, que un individuo sea, por ejemplo, Psicópata, Paranoico o esquizoide, no significa que con seguridad haya cometido o cometerá actos criminales.

Aun así, cabe aclarar que si bien psicopatía no es sinónimo de criminalidad, padecer este desorden aumenta las probabilidades de transgresión de reglas y leyes sociales. De hecho, en un estudio realizado con población reclusa, determinó que el 25% eran delincuentes psicópatas, y que estos tenían más probabilidades de reincidir que otros reclusos no psicopáticos. Estos resultados se comprenden si se considera que los principales inhibidores de la violencia y la conducta antisocial (empatía, vínculos emocionales, miedo al castigo, sentimientos de culpa, entre otros), son inexistentes o muy deficitarios en los individuos psicópatas.
La psicopatía suele ser, además, un indicador general de probabilidad de reincidencia sexual violenta; en otras palabras, aquellos individuos que hayan cometido un crimen sexual violento, si además de delincuentes sexuales son psicópatas, tienen mayor probabilidad de volver a cometerlo.