“Game of Thrones”: los 5 momentos más impactantes de la serie

El tráiler de la última temporada de Game of Thrones (Video: HBO)

Se acerca el final de la serie más épica de la historia de la televisión: Game of Thrones. El próximo domingo se estrenará, por HBO, la octava y última temporada de la ficción aclamada en todo el mundo.

A lo largo de los 67 capítulos que se emitieron hasta ahora, que fueron un éxito (la séptima temporada tuvo más de 10 millones de espectadores solo en los Estados Unidos) y que redituaron en lo económico (dejó ganancias por más de mil millones de dólares por sesión), se pudieron ver las escenas más inolvidables de la pantalla chica. Y, a menudo, con calidad cinematográfica. Pero analicemos algunas de ellas, que sin dudas quedarán para siempre en las retinas de los televidentes.

El asesinato de Catelyn Stark

El asesinato de Catelyn Stark

La Boda Roja. Edmund Tully y Rosalyn Frey celebraban un casamiento que inmediatamente se convirtió en una tragedia. El entonces rey del Norte, Robb Stark, y la madre de su futuro hijo, Talisa Maegyr, más la matriarca del clan Stark, Catelyn, encuentran el fin de sus vidas de la manera más trágica, asesinados por encargo de Walder Frey. ¡Momentazo inolvidable! Aunque muchos seguidores de la serie hicieron sentir su repudio por el fatídico desenlace. ¿La reinvendicación? Muchos capítulos más adelante, Ayra Stark los vengaría…

Jon Snow y uno de los momentos más emotivos de la Batalla de los Bastardos

Jon Snow y uno de los momentos más emotivos de la Batalla de los Bastardos

La Batalla de los Bastardos. Durante la temporada seis fuimos testigos de un gran momento de GOT. Jon Snow lucha para recuperar Winterfell y se enfrenta al perverso Ramsay Bolton. En el inicio de la lucha, cuando el bastardo de Ned Stark cae del caballo tras ir a buscar -sin apoyo alguno- a su enemigo, que acaba de asesinar a su hermano menor, se encuentra de frente a la caballería enemiga, solo, en pleno campo de batalla, y poniéndose de pie, blande la espada como última defensa, sabiendo que ya nada puede hacerse… pues bien, eso… señoras y señores, ¡eso! es Game of Thrones.

El héroe que no pudo ser: Ned Stark

El héroe que no pudo ser: Ned Stark

La muerte de Ned Stark. El más noble y bueno de los personajes de esta serie es decapitado frente a sus hijas y sus verdugos, los Lannister, en King’s Landing. Así cerraba la primera temporada. Y así Game of Thrones rompía con una máxima de las ficciones televisivas: no tenía prurito en matar al héroe ya en el inicio de la historia, sin importarle la sensación de desolación (similar a la que provoca la Boda Roja) que le queda al espectador. A lo largo de la trama de GOT se irán sucediendo otros fallecimientos  Porque, al fin y al cabo, de eso se trata la vida: la muerte no está demasiado atenta a aparecer en escena en el momento oportuno, si es que este existe. Y la sensación que deja a su paso es, justamente, desoladora…

Con el nacimiento de los dragones, quien revive es Daenerys Targaryen

Con el nacimiento de los dragones, quien revive es Daenerys Targaryen

El nacimiento de los dragones. Daenerys emergiendo del fuego, luego de la muerte de su marido, es, sin duda, uno de los momentos inolvidables de la serie. Entendimos que este personaje iba a convertirse en central y que los dragones eran como hijos que ella jamás abandonaría. Porque en Game of Thrones, el ave fénix adquiere la fisonomía de un ser mitológico. Pese al sometimiento y las vejaciones sufridas, Khaleesi tenía destino de grandeza. Ella se abría camino por sí misma. Nada ni nadie podría impedirlo.

La muerte de Joffrey (Jack Gleeson) fue una de las más festejadas por los fans

La muerte de Joffrey (Jack Gleeson) fue una de las más festejadas por los fans

El asesinato de Jeoffrey Baratheon. Uno de los personajes más odiados y nefastos de la serie. El hijo de Cersei y Jamie muere tras haber sido envenenado. La escena dará comienzo al enfrentamiento de los Lannister contra Tyrion, señalado como el asesino del rey Jeoffrey.

Un dato casi al margen. La escena es brillante, en gran parte, debido al talento de Jack Gleeson. Nacido en 1992 en Cork, Irlanda, este jovencito se puso en la piel del malvado Jeoffrey durante cuatro temporadas, hasta que llegó su final, en 2014. A partir de entonces, poco y nada de supo de Gleeson. Prefirió desaparecer de la vida pública, regresar al anonimato, y se anotó en Filosofía, en el Trinity College de Dublín. ¿La razón de su renuncia a las luces del estrellato? Lo abrumó que el público no pudiera distinguir entre ficción y realidad y que volcara sobre él todo el odio que sentían hacia su personaje.