Foto: Captura de Pantalla (YouTube)

CIUDAD DE MÉXICO.

El tema de hoy en #HistoriasDeLaHistoria es “El Pípila”. Al respecto, el caricaturista Paco Calderón comentó que la Alhóndiga de Granaditas era un granero donde la gente guardaba maíz, trigo y lo que produjera la región y que cuando se tocó la alarma avisando que llegaría la tropa de Hidalgo, los criollos se metieron en ella.

El abogado e historiador José Manuel Villalpando, señaló que en la Alhóndiga, que era tomada como una fortaleza -sin serlo- el intendente Riaño pensó que ahí podría resistir sin fijarse que había edificios más altos que ella en la propia cuesta donde está, por lo que era indefendible, sin embargo, Hidalgo quería apurar la entrada porque en algún momento los propios realistas hicieron trampa, sacaron una bandera blanca de rendición y los insurgentes se acercaron, hecho que se aprovechó para provocar una masacre.

Sobre “El Pípila”, Calderón señala que hay dos versiones, una es la de Lucas Alamán, a quien le tocó vivir eso y la otra es la de Carlos María de Bustamante, que no lo vio “pero le platicaron”. Señala que se inclina más por la de Lucas Alamán, que dice que nunca lo vio, que vio varios “Pípilas” mineros que estaban con Hidalgo que lo que hacían era que se acercaban a las ventanas con lozas que los protegieran de los balazos y aventaban teas encendidas hasta provocar un incendio.

Por su parte, el escritor Francisco Martín Moreno aseguró que “El Pípila” existió; sin embargo, señala que es imposible que cargara esa loza.

Villalpando aseguró que fueron varios y que el relato de los testigos es claro: un grupo de mineros se acercó a la puerta cubiertos entre todos cargando una lozay algunos más prendiéndole fuego.

Calderón y Moreno coinciden en que no pudo ser posible que un solo hombre cargara en su espalda una loza arrastrándose por el piso y llevando además una antorcha.

Finalmente, José Manuel Villalpando aseguró que el concepto “Pípila” existió, pero no representado por una sola persona y recordó la narración de Carlos María Bustamante que dice que, actuando por indicaciones de Hidalgo, como las legiones romanas que en grupo ponían los escudos arriba y se acercaban a las ciudades amuralladas, exactamente lo mismo hizo un grupo de mineros de Guanajuato.