Durante la primera quincena de abril la inflación se colocó en una tasa anual de 5.62%, el nivel más alto desde la segunda quincena de junio de 2009, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En los primeros 15 días del mes los productos con mayor aumento en sus precios fueron el aguacate, el chayote, servicios turísticos en paquete, el pollo, y en menor medida la leche pasteurizada y fresca, los automóviles, la vivienda propia y el jitomate, entre otros.

En contraste, disminuyeron los costos de la electricidad, ya que el programa de tarifas eléctricas de temporada cálida inició su periodo de vigencia durante abril en diferentes ciudades del país como Mérida, Monterrey, Acapulco, Torreón, Veracruz, Villahermosa, Tampico, Monclova, Chetumal, Iguala, Tepic, San Andrés Tuxtla, Campeche, Tehuantepec y Ciudad Acuña.

Además bajaron los precios del gas doméstico LP, el tomate verde, el gas doméstico natural, la cebolla, la gasolina de bajo octanaje, el limón, la carne de cerdo y los servicios de tintorería.

El Inegi precisó que la inflación subyacente, que está compuesta por mercancías y servicios, excepto agropecuarios y energéticos, tuvo un aumento de 0.26%, para colocarse en una tasa anual de 4.76% en la primera quincena del mes presente.

Por su parte, la no subyacente disminuyó 1.38%, situándose en 8.32% en el lapso de referencia. Este tipo de inflación está integrada por los precios de los energéticos y de los productos agropecuarios, que tienen la característica de ser volátiles.

De acuerdo con el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), el fuerte ajuste de los precios de la gasolina a principios de año y el constante debilitamiento del tipo de cambio que llegó a niveles cercanos a los 22 pesos por dólar, ya han comenzado impactar la evolución de los precios al consumidor, que en marzo reportaron una tasa anual de 5.35%, la más alta desde hace casi ocho años.