Investigan alteraciones cognitivas generadas por hidrocefalia

La hidrocefalia puede causar daño en el tejido nervioso del cerebro

Quienes padecieron hidrocefalia pueden tener dificultades cognitivas.

Se estima que del 20 al 30 por ciento de los pacientes que sufrieron hidrocefalia continúa presentando problemas congnitvos, por ello, una alumna de la Universidad de Colima estudia  cómo las alteraciones que sufre el cuerpo calloso, encargado de conectar ambos hemisferios cerebrales, podrían influir en este deterioro cognitivo.

La hidrocefalia es una enfermedad que causa que se acumule líquido cefalorraquídeo dentro del cerebro y suele causar daño en el tejido nervioso.

Tania Vanessa Campos Ordóñez, alumna del doctorado en Ciencias Fisiológicas del Centro Universitario de Investigaciones Biomédicas (CUIB) de la Universidad de Colima, indica que:

“Cuando se produce hidrocefalia obstructiva, el líquido cefalorraquídeo del cerebro se incrementa en los ventrículos laterales, produciendo un adelgazamiento del cuerpo calloso. Hemos visto que cuando esto sucede disminuyen los oligodendrocitos, encargados de formar mielina en los axones de las neuronas, lo que podría afectar la velocidad en la comunicación neuronalentre los dos hemisferios”.

Durante sus estudios de maestría, Campos Ordóñez realizó una estancia en la Universidad de Valencia, España, donde pudo observar de forma preliminar que cuando se presenta hidrocefalia aparecen daños, tanto en la mielina como en el axón de neuronas; “los axones se vuelven más oscuros y encogidos, lo que podría indicar degeneración”.

“No sabemos si se dañaron los oligodendrocitos, si dejan de reproducirse o bien son reemplazados por las células astrocitos y microglía, que se encargan justamente de combatir el daño en el cerebro; lo que sí sabemos es que en el cuerpo calloso estas células forman cadenas, y que cuando se tiene hidrocefalia obstructiva las cadenas de oligodendrocitos se pierden”, explicó Campos Ordóñez.

 

 

Por ello, para su proyecto del doctorado: “Alteraciones en el cuerpo calloso por hidrocefalia obstructiva crónica”, analizará el cerebro de ratones adultos, a los cuales se les pondrá una laminilla para obstruir el circuito de líquido cefalorraquídeo y generar así la misma alteración que cuando un paciente presenta hidrocefalia obstructiva.

“En estos ratones evaluaremos si hay alteraciones en procesos cognitivos. También queremos analizar, mediante la técnica Western Blot (que permite la detección de una sola proteína dentro de una muestra biológica), si hay pérdida de la mielina, además, si los oligodendrocitos mueren o dejan de nacer en el cuerpo calloso”.

De persistir este daño, asegura, podría hablarse de neurodegeneración; “sabemos también que, si las células logran hacer una cicatriz glial, ésta podría afectar la información entre ambos hemisferios, y estaríamos hablando que progresivamente habrá un daño en todo el cerebro”.

Su proyecto de doctorado inició en 2011, con la dirección de Óscar González Pérez, en el Laboratorio de Neurociencias de la Facultad de Psicología de la Universidad de Colima, en colaboración con Vicente Herranz Pérez, Susana González Granero y José Manuel García Verdugo de la Universidad de Valencia, España.