La  deja ciega un dolor de cabeza

Cuando despertó pensó que era de noche; pero ya había perdido la vista  

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En tan solo dos meses la vida para Lidia Lorena Hinojosa García cambió por completo, era una mujer independiente y muy trabajadora pero de un día para otro perdió la vista y ahora vive de la caridad de sus vecinos. Necesita dinero para someterse a un tratamiento que mejor su salud visual.

Ella padece diabetes y un día se presentó un insoportable dolor de cabeza, durante todo el día le dolió, lo único que hizo fue irse a acostar para que el dolor cesara, cuando despertó pensó que era de noche, pues ella no lograba ver nada, hasta que se dio cuenta que algo en sus ojos andaba mal.

Fue un derrame ocasionado por la alta presión lo que ocasionó que perdiera su vida, el médico le dijo los vasos sanguíneos se vaciaron, ella no sabía que padecía de la presión alta.

“Esto fue de la noche a la mañana, no fue de poco a poco, en el ojo izquierdo no veo nada, en el otro solo veo un 30% prácticamente nada  solo siluetas”, comentó Lidia Hinojosa quien ahora trae lentes oscuros y carga siempre un bastón.

Trabajó en Ahmsa en el área de limpieza por medio de una constructora, gracias a su trabajo sacó adelante a sus dos hijos, su hija vive en Monterrey y tiene mucho tiempo que no la ve ni sabe nada de ella, mientras que su hijo mayor falleció en un accidente automovilístico.

Hace apenas unos días acudió a la campaña de oftalmología que realiza la Fundación Donando con Corazón, especialistas de Monterrey acuden a Monclova para revisar a la gente con problemas en sus ojos,

La consultaron  y el doctor le dio esperanza para detener su problema, aunque difícilmente recupere su vista lo que se pudiera hacer es evitar que pierda visibilidad al 100%.

El  tratamiento tiene un costo de 3 mil pesos por dos inyecciones, Paola Silva la Presidente de la Fundación Donando con Corazón dijo que con mil 500 pesos que reuniera le ponían las dos inyecciones, para el último de julio le debe poner la primera inyección después de eso verán el resultado para continuar con el tratamiento.

“Necesito que me ayuden porque me dijeron que necesitaba dos inyecciones para recuperar mi vista, necesito ver porque yo dependo de mi misma, no dependo de nadie, por eso le pido a la gente que me ayuden que al cabo si Dios me regresa la vista yo voy y les hago limpieza en sus casas, yo les lavo, barro patios porque es muy feo vivir en tinieblas”, comentó.

Dijo que espera más de la gente que de su propia familia pues a su hija tiene muchos años que no la ve y aunque tiene hermanos es como no los tuviera.

 

Actualmente vive en la privada Buenos Aires #115 entre Juárez y Pedro Aranda  de la Zona Centro, antes vivió en la colonia Campanario pero tiene tiempo viviendo en su nuevo hogar que le prestan, ahí paga luz en esta ocasión le salieron 400 pesos de luz pero la vecina le dijo que ella le ayudaría a pagarla.

Tiene mucho tiempo sin gas, conecta una parrilla eléctrica por eso la luz se elevó, además de que sus vecinos le ayudan, tiene unos tíos que siempre están al pendiente de ella.

Siempre fue una mujer independiente, siempre estuvo sola, pero ahora tiene dos meses que la vida le cambió, en una ocasión se salió a conseguir alimentos pero se cayó y se fracturó su hombro.