La muerte no apagó su amor

El día del Amor y la Amistad como cada año, Miguel Ángel Rodríguez López llevó flores al gran amor de su vida Leonor

El trágico día, un 16 de enero del 2015, Leonor perdió la vida.
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SABINAS, COAH.- Hace 5 años el elemento de la Agencia de Investigación Criminal, Miguel Ángel Rodríguez López perdió al amor de su vida ella se llamaba Leonor, después de acudir a un día de campo nunca se imaginaron que de regreso a su hogar, acompañados de sus dos hijos Luis Ángel y Kevin además de algunas amistades, sufrirían un terrible accidente que acabaría arrebatándole la vida a la joven madre de familia.
Los hijos del matrimonio Rodríguez Rodríguez, resultaron gravemente heridos tiempo después se recuperaron de las lesiones que sufrieron, la recuperación fue lenta pero efectiva.

Un amor de verdad, Miguel Ángel y Leonor.

Fue el pasado 14 de Febrero (Día del Amor y la Amistad) cuando una imagen del agente conmovió a propios y extraños en redes sociales al observar que colocaba un ramo de flores en la tumba de quien fuera su esposa, su amiga, su acompañante de vida, la madre de sus hijos.
Cinco años después de su muerte, Miguel Ángel, sigue recordando a su gran amor, visitando año con año el sepulcro de Leonor en un panteón de esta ciudad.
La imagen lo dice todo, pues a pesar de la muerte no existe obstáculo para seguir amando a la persona con quien Miguel compartió su vida entre buenos y malos momentos pero siempre juntos, unidos como familia.

«Es un amor tan grande que ni el tiempo, ni la distancia podrán separar», mencionó Jesús Martínez en uno de los comentarios vertidos en Facebook, algunas otras personas mediante diversos perfiles destacaron la buena labor que realiza el elemento dentro de la Fiscalía y lo excelente persona que es.
Tal y como fue del dominio público fue un 16 de enero del 2015 sobre la carretera Federal 57, a la altura de la empresa Trinity donde se registró el accidente automovilístico.

Una mujer de nombre María del Pilar N tras desplazarse a exceso de velocidad sobre la cinta de rodamiento terminó impactándose de lleno en la parte trasera de la unidad Chevrolet, Silverado cortándole de tajo la existencia a una madre de familia que quería ver crecer a sus hijos y compartir su vida al lado de su esposo.
Hoy sus restos descansan en un cementerio donde es visitada por su amado esposo e hijos, por su familia quienes la recuerdan como una mujer muy dedicada a los suyos y de gran corazón, Descanse en Paz.