Toda una artista del bordado a mano es la maestra “Trine”.

SAN BUENAVENTURA, COAH.- Desempeñar la noble labor de ser maestra es apostarle a la educación, formación y progreso de las generaciones futuras, es tener en las manos y frente a si a pequeñas almas y espíritus limpios, ávidos de aprender y descubrir el mundo de las letras que los llevará a ser mejores y distintos.

Es una misión sublime que da muchas satisfacciones y que si bien es cierto que la mente de un maestro no puede tener los rostros de los alumnos que educó por espacio de 30 años, los alumnos sí la recuerdan bien sea por el trato, la enseñanza, el consejo, el castigo, la reprensión y esa es la mejor paga que puede recibir el mentor.

Trinidad Menchaca Hernández es de esas maestras que aún viven en el corazón de sus alumnos, ella no los recuerda a todos pero ellos al verla en la calle u otro lugar de inmediato la reconocen y saludan, eso la llena de alegría y dice que es lo mejor que le puede pasar.

Originaria de esta localidad, actualmente habita la casa que la vio nacer, en donde se casó y nacieron sus hijos, una estancia llena de recuerdos que la mantienen viva y que al paso de los años no cesa de estar en constante actividad siendo uno de sus mejores pasatiempos el bordado, con aguja e hilo practica la gran cantidad de puntos, convirtiéndola en una artista.

En la comodidad de su tranquilo hogar ubicado en la zona Centro, la maestra “Trine” como le dicen de cariño quienes la conocen habla de la hermosa experiencia de ser maestra, del legado que dejó en el corazón y mente de los niños y de que aún cuando todo tiene un tiempo en esta vida, si Dios le concediera volver a nacer, sería de nuevo maestra.

Hablar de la educación es meterse en todo un tema que para más decirlo nunca se acaba, “yo fui maestra de primaria 30 años y seis meses y viví muchos cambios, reformas y más reformas pues apenas nos estábamos adaptando a una cuando ya otra estaba en puerta.

Siento que la educación antes era más bonita porque era sencilla, los padres de familia no gastaban tanto en los niños, con un cuaderno y un lápiz hacían los ejercicios que les poníamos y eso era todo, para el mes de diciembre el alumno de primer año ya debería aprender a leer y escribir pero si por alguna circunstancia no lo lograba entones entraban las acciones de refuerzo en los siguientes meses para que pudieran pasar a segundo año”, dice.

Declara que no se explica por qué a los niños hoy día les exigen material a diario, lo que representa un gasto enorme para los padres de familia, antes era un cuaderno, un lápiz, un libro y la cajita de colores y eso era suficiente, incluso los niños iban descalzos o con huarachitos y eran dos turnos pues las materias se dividían para que el alumno se mantuviera ocupado.

Uno de los factores que para la maestra “Trine” fue clave en el desarrollo del niño es la seguridad que privaba en los pueblos, pues en aquel entonces eran pocas las escuelas que había y los niños tenían que caminar desde el sector Pueblo Nuevo hasta la Ruperto del Valle para acudir a clase y eso lo hacían en la mañana y en la tarde y nunca hubo los problemas que se viven hoy.

Otro aspecto era el sumo respeto que tenía la sociedad para los planteles educativos incluso se daban casos de escuelas que eran cuidadas por los padres de familia y ni que decir de las autoridades municipales en turno como del personal docente, entre todos extremaban esfuerzos para que la escuela cumpliera con la función de ser el segundo hogar o la extensión del mismo para el niño.

Cuenta que por las tardes a los niños se les enseñaba la historia, la geografía, dibujo y la caligrafía, esto último no podía faltar pues eran cuatro clases de escritura las que el alumno tenía qué dominar, la manuscrita, la impresa, mayúsculas y minúsculas, estas últimas también en manuscrito basados en el método llamado natural y la letra era excelente entendible pero desde que comenzó la Reforma Educativa en el sexenio de Luis Echeverría Álvarez todo cambió y comenzó el gasto para los padres de familia.

Si bien es cierto que dos turnos representaba para los maestros mucho trabajo, nuestra entrevistada afirma que el entusiasmo que le ponían los niños para aprender algo nuevo todos los días hacía de lado todo, por ese motivo fue que nunca se fatigó, porque era emocionante y sublime estar frente a un grupo.

Madre de dos hijos también maestros, Roberto y Julia Isabel, ambos dedicados a la docencia, “Trine” está convencida de que la vocación se hereda cuando se trae en la sangre, pues eso fue lo que sucedió con ellos.

Al hablar de la evolución que ha tenido la educación en México afirma que las cosas son muy distintas, pues antes el primer día de clase llegaba la madre de familia con su hijo y le decía a la maestra aquí está mi hijo, es suyo también, ahí se lo encargo y si hay necesidad de castigarlo, hágalo”, esto servía para que desde un principio el pequeño se midiera en sus actos y el asunto no llegaba a la rebeldía como sucede hoy.

Hoy día los padres de familia no quieren siquiera que los vean o toquen y si bien es cierto que el castigo físico es condenable que de hecho ella no practicó, el niño debe tener una base sólida de respeto y valores que proviene de la casa, aunque hay qué reconocer que los niños hoy día aun cuando son pequeños se saben defender solos.

En nuestros tiempos no se veían casos de niñas embarazadas ni casos de delincuencia en menores, pero esto es el resultado de los problemas que viven en sus casas y de alguna manera se desahogan, aunque los padres de familia no lo crean eso representa más trabajo para el maestro.

Aunque pocas eran las veces que en los tiempos de la maestra “Trine” había juntas de padres de familia, de mucho servía la participación de estos en la formación de sus hijos, pues ahí les decíamos que había pequeños que batallaban para escribir por lo que era necesario tomarles la mano para que aprendieran a hacer los trazos y ellos aceptaban con gusto.

El trabajo en equipo era necesario fue entonces cuando se implementó pues unos a otros se ayudaban cumpliendo con sus tareas.

LA TECNOLOGÍA ES NOCIVA
Antes, socializar era lo más importante para la formación del niño, para eso se llevaban a cabo rondas, juegos en donde el maestro participaba junto con sus alumnos y todo tipo de eventos que ayudaban al carácter. Incluso el maestro andaba en medio de todos los eventos como festejos, vacunas, etcétera.

Sin embargo, hoy día la socialización se acabó por completo, el niño se encierra en su cuarto, ve televisión, se sumerge en el celular o la computadora y se pierde, ya no platican, no conviven y eso es malo.

No es bueno que el niño viva de esa manera, algo tienen qué hacer los padres de familia para limitar e incluso condicionarlos para que no caigan en el vicio de la tecnología. Eso es preocupante porque nos aisla de los demás, no es correcto que en una reunión familiar o de amigos cada quién este absorto en el celular, eso no es bueno y no está bien.

FUE REINA DE LA FERIA DEL SANTO PATRONO EN 1955

Orgullosa, la maestra “Trine” muestra el vestido de china poblana que le bordara su mamá para que lo luciera en los eventos donde fue reina de la feria.

Las fotografías tomadas en 1955 cuando se llevó a cabo la coronación muestran un trono que ella con su majestuosidad engalana, América Martí a José Alfredo Jiménez y a los toreros Fermín Rivera y Eugenio Alvarado.

Fue una experiencia hermosa, la coronación se llevó a cabo donde hoy son los patios de la Presidencia Municipal y con orgullo representé a mi pueblo, dijo la maestra.

HOY ES UNA ARTISTA DEL BORDADO

Pero no solo fue maestra, reina, madre de familia abuela etc., la maestra “Trine” es una excelente bordadora, conoce más de cien puntadas que han quedado plasmadas en cojines, almohadas, mantillas, blusas y que son la admiración de quienes le rodean.

Es mi pasatiempo favorito, soy de las personas convencidas de que cada día que vivimos es una oportunidad de aprendizaje y no se debe desaprovechar y eso me hace feliz.

Cuestionada sobre qué le gustaría ser si Dios le concediera la bendición de volver a nacer, de inmediato se le ilumina el rostro, los ojos le brillan y dice plenamente convencida, “volvería a ser maestra”.