Las Travesuras de Cupido en el deporte

Los unió el voleibol para siempre “Los Gordos”.

Además de la competencia sana, salud, valores, desarrollo físico, mental y emocional, el deporte ha sido una actividad donde Cupido también ha flechado algunos corazones y ha escrito muchas historias de amor y amistad entre los atletas.

Compartir la misma pasión y amor por el deporte como el atletismo, el karate, voleibol, futbol y muchos otros, para muchos ha sido una gran experiencia donde San Valentín ha creado ese momento mágico donde las miradas hablan más que mil palabras y los días se vuelven más cortos y coloridos.

Las travesuras de Cupido han hecho de las suyas en muchas de las ocasiones y los ha llevado no solo a compartir el deporte, sino también los ha llevado a compartir sus vidas, prueba de ello son algunas historias como las de algunos atletas de Monclova.

Como porrista y Karateka se conocieron Carlos y Cynthia Gallardo recién empiezan a compartir desde enero del 2018 una relación en el deporte donde los sentimientos del corazón se cruzaron.

David Galván y Nora Leticia Rocha, prominentes atletas que se conocieron en 1996 en el circuito de entrenamiento el Ocotal, Desierto de los Leones en la ciudad de México. Su relación en el deporte los llevó más allá de la competencia, formalizando su amor en el año 2003 procreando a Grecia, justo cuando las competencias Olímpicas.

Minerva Ramírez y Jesús Abrego,
cuenta la historia que hace 31 años un joven jugador de la categoría de Pee wee en Acereros fue a recibir al equipo de vikingos de Torreón en la ciudad deportiva donde entrenaban las porristas de Vaqueras y en esa ocasión estaban jugando un partido de tochito entre las porristas de Vaqueras y Acereras y ahí la vi, jugando de QB y me gustó y me enamoré de ella.

En la siguiente temporada la familia de ella se cambia de equipo y fue al club en donde yo estaba, imagínate la emoción de volver a verla y desde ahí hice todo lo posible por conquistarla hasta que por fin a base de tanta insistencia me dieron la oportunidad, la cual no fue pronto pasaron unos años para que al final ese niño madurara.

A pesar de la distancia eso no nos separó, yo estudiaba en Saltillo y ella trabajaba aquí en Monclova.

Cecy Rivas y Jesús Oviedo

“Nos conocimos en un campeonato de voleibol playero, mi compañero de equipo me comenta que si podemos llegar por una compañera que también participaría en el torneo que a su vez llevaría a una amiga de ella, (Cecy) y fue cuando nos presentaron, platicamos poco en el viaje, durante el torneo nos apoyamos en los juegos, así surgió una bonita amistad; nunca me imaginé que se convertiría en mi compañera de vida, en mi esposa varios años después; hoy es mi amor inseparable en cada proyecto personal y deportivo como el tochito, basquetbol y el deporte que nos unió el voleibol.

Ella es mi complemento en los sentimental y motivación; bella, inteligente, deportista y profesionista; me siento bendecido por tenerla mi lado aunque a veces nos disgustamos por situaciones deportivas siempre terminamos juntos y de la mano siguiendo adelante”, Jesús Oviedo.