BOSTON.- LeBron James silenció a la afición de los Celtics que vino a celebrar a Paul Pierce al terminar con 24 puntos, 10 asistencias y ocho rebotes y ayudar a los renovados Cavaliers de Cleveland a derrotar el domingo 121-99 a los Celtics de Boston, en una actuación que hizo recordar los días más álgidos de la rivalidad.

Y en esta ocasión, Pierce estuvo sentado en primera fila y vestido de civil, incapaz de hacer algo al respecto.

James se recuperó de una lesión en la pierna en el primer cuarto para anotar 13 puntos en el segundo periodo — ocho de ellos durante una ofensiva de 13-2 que convirtió una desventaja de un tanto en una ventaja de doble dígito. Los Celtics se acercaron 64-55 con el primer enceste del tercer periodo, pero nunca volvieron a estar a menos de 10 unidades.

Mientras los Cavaliers abrían una brecha de 27 puntos a mediados del último cuarto, el público comenzó a gritar “¡Queremos a Paul Pierce!” Pero él permaneció en su asiento, a la espera de la ceremonia después del juego en la que retirarán su número 34 — el 23er jugador en la historia de la franquicia más laureada de la NBA en recibir la distinción.

A los Celtics actuales, que han pasado gran parte de la temporada en el primer lugar del Este, les hubiera venido bien su ayuda.