Libran las celdas por influencias

Los “compromisos” en Seguridad Pública siguen vigentes, la tarde de ayer se le dio la “atención” a un taxista, a quien le liberaron a su esposa e hijo

Los oficiales agredidos solicitaron el apoyo de sus compañeros, desatando una fuerte policíaca.
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Gozando de influencias, una mujer y su hijo se salvaron de pisar las celdas preventivas, a pesar de ser detenidos por agredir a tres oficiales municipales que acudían en apoyo de un trabajador de Inmagusa que trataba de recuperar sus pertenencias que tenía su ex pareja en un domicilio de Colinas de Santiago.
El zafarrancho que desató la movilización policiaca ocurrió al filo de las 19:00 horas cuando oficiales preventivos acudieron con José Roberto Castillo Estrada, de 26 años de edad, hasta la casa marcada con el número 1554, de la calle Indios Toboso, para pedirle a su ex, Alondra Núñez, sus pertenencias.

La familia del taxista gozó de privilegios debido a los “compromisos” que existen con altos mandos policíacos.

Fue por la mañana cuando Alondra solicitó el apoyo de la Policía luego de discutir acaloradamente con Roberto, luego que presuntamente, este le encontró mensajes de otro hombre.
Roberto fue asegurado bajo una falta administrativa pero Alondra se asesoró, obteniendo una orden de restricción en contra de su pareja.
Consciente de la separación, Roberto pidió el apoyo de la Policía para que lo acompañarán por sus objetos de valor y su uniforme, pero al ver lo anterior, Alondra estalló contra los oficiales.

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Tras ponerse agresiva argumentando que estaban defendiendo a un criminal, que con anterioridad había tratado de apuñalarla, Alondra comenzó a grabar con su teléfono a los oficiales, uniéndose a la causa la madre y el hermano de esta, a pesar que Roberto en ningún momento bajó de la patrulla.
Debido que la madre de Alondra de nombre Verónica Córdova y su hermano golpearon a tres oficiales, estos pidieron apoyo de sus compañeros, quienes lograron asegurarlos y los llevaron a la Comandancia Municipal.
Sin embargo, por “compromisos” que altos mandos del departamento de Seguridad Pública tienen con los taxistas, estos le dieron la “atención” al padre de Alondra, quien se desempeña como chafirete, dejando en libertad a la mujer y su hijo.