Llevan programa de lectura a hospital

Voluntariado de la Secretaría de Salud realiza evento, además de donar una peluca oncológica

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Lleva el Voluntariado de la Secretaría de Salud de Coahuila el programa de lectura para familiares de personas hospitalizadas al Hospital Amparo Pape de Benavides, la presidenta Alma Lee de Bernal fue la encargada de repartirlos a los presentes, además de donar una peluca oncológica a una paciente de cáncer de mama.
Destacó que la lectura agiliza la mente, ayuda a pensar en otras cosas y estar activos, además de proporcionar cultura y esparcimiento, el programa tiene la finalidad de hacer la espera más atractiva y llevadera para los derechohabientes. Esto se logró con la donación de la Secretaría de Cultura de Coahuila y la donación de más ciudadanos.

También entregaron una peluca oncológica a una paciente con cáncer de mama.

Alma Lee de Bernal agradeció a los titulares de la Secretaría de Salud como del Hospital Amparo Pape por prestar sus instalaciones para llevar a cabo el programa. Varios pacientes tomaron libros del carrito mientras esperaban turno con los doctores o especialistas.
Además, la presidenta del Voluntariado de Salud hizo entrega de una peluca oncológica a la señora María Elena Valdés Reséndiz de 51 años de edad, a quien le detectaron cáncer de mama en el seno derecho el 19 de julio, a los pocos días le realizaron la biopsia y el 3 de agosto recibió su primera quimioterapia.

“Del voluntariado me enteré por internet y a los tres días se comunicaron conmigo, apenas el domingo empecé a perder mi cabello y hoy que me bañé me queda menos, lo perdí casi todo en tres días. Este 24 de agosto me darán mi segunda quimioterapia, fue un cambio muy difícil, hace un mes estaba muy bien y de la noche a la mañana me dicen que tengo cáncer”.

Lleva el Voluntariado de Salud en Coahuila el programa de lectura al Hospital Amparo Pape.

Sin poder contener el llanto, María Elena aseguró que ha sido un proceso difícil pero lo ha afrontado bien y realmente se siente bien, “tengo que quiere vivir y voy a vivir”. Su esposo y sus dos hijos, de 22 y 14 años, no la han dejado sola desde que les dio la noticia.
Es ama de casa y siempre se ha dedicado a la costura de uniformes con máquinas industriales, ahora que le regalaron una peluca desea ayudar al voluntariado cosiendo y creando más para las mujeres que pasan por la misma situación que ella, mientras se recupera del cáncer.