Castaños.- “Yo quisiera tenerlo vivo a mi muchachito, pero es imposible, ya no puedo más” suplicaba la madre de Jesús Tobías Guel, joven taxista quien perdiera la vida hace seis meses en mano de una mujer castañense, y quien aún clama justicia para su hijo.

En su rostro muestra la tristeza el dolor de haber perdido a su hijo varón. Desde temprana hora la señora Dora Guel, madre de Jesús el joven taxista, empieza a regar la tumba de su hijo con agua y adornar la tumba para que brille con los colores de las flores y arreglos que ha colocado.

Con su mirada cabizbaja apenas podía hablar al querer recordar a su hijo el único varón que Dios le dio. “Ya no está con nosotros, lo extraño mucho, es difícil estar en casa y ver todo lo que él dejó, ya no puedo más” mencionaba llorando.

Sin embargo a pesar de que no se ha hecho justicia con el asesinato de su hijo, Dora Guel confía en la justicia divina.

“Yo confió en Dios, si ella se burló de nosotros, de la justicia de Dios no podrá escapar, sé que Dios me va a escuchar y le hará justicia a mi hijo” indicó.

Son las 11 de la mañana y el sol está a todo su esplendor, cercano a la tumba del joven taxista se encuentra el Párroco de la Iglesia ofreciendo una misa a los fieles difuntos.

“Es el día que celebramos la fiesta de los fieles difuntos, es una fiesta de la esperanza, las promesas echas por Jesús, la resurrección y la vida eterna”, expresó el Párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Buen Suceso, Marco Medina.

Fue en el panteón del Carmen donde el Párroco oficio una misa en honor a los fieles difuntos, como cada año lo realiza, esta ocasión pidió una oración para los fieles difuntos.

“Qué bueno que llevamos una flor, que bueno que estamos ahí más de medio día, acompañando y recordando aquel momento cuando sepultamos a nuestros seres queridos, pero más bueno sería que ofreciéramos a Dios una oración por aquellos que ya no están, que en un acto de piedad de respeto nos juntemos en familia y dirijamos una oración a Dios por los que yacen en las tumbas” finalizó.